Capítulo 67

1648 Words

Mientras Brita hablaba, se acercó y empezó a acariciarme la polla y los testículos. Me puse firme enseguida. No quería correrme, y Brita pareció presentirlo. Simplemente me acarició con pereza y me hizo cositas sensuales con las uñas pintadas de un rojo pecaminoso. Lucas salió al patio, pero Brita no se detuvo. Se acercó, ignoró lo que Brita me hacía y, al parecer, su cuerpo atractivo, y sugirió un restaurante íntimo para cenar a las afueras de Puerto Vallarta. Seguridad ya lo había revisado. Se ofreció a reservarnos una mesa si nos interesaba. Le dije que sí, y se marchó con otro bulto en los pantalones. Esa noche, volvimos a tener el minibús, esta vez con vehículos de seguridad, o carros de guerra, como los llamaban, que lo encabezaban y lo seguían, junto con los dos guardias de Lucas

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD