AMANDA
La llamada desde la portería me hizo hiperventilar, había decidido quedarme a ver una película tranquilamente en mi ropa de indigente, cuando escuche su grave voz, no sé porque tiene ese efecto en mí, accedí a que subiera para poder finiquitar este asunto, como dicen por ahí, darle un cierre al ciclo, quería mostrarle que si él había conseguido una chica en las últimas dos semanas, a mí me había dado igual y seguía con mi vida, salte de la comodidad de mi sofá a mi guardarropa y busque uno de esos vestidos atrevidos que me había regalado Fanny, era parecido al de ayer, solo que este era dorado y un poco más descubierto en la espalda, me hice una cola alta, pero no alcance a maquillarme cuando escuche la puerta, no importaba, bien podía inventar que me estaba arreglando, al entreabrir la puerta lo vi con su pantalón azul oscuro y su camisa de marca algo desabotonada, su saco yacía reposando en su antebrazo y se veía algo agitado, lo imagine así luego de un fugaz encuentro, sudoroso y varonil, me patee mentalmente por el rumbo de mis pensamientos, se adentró en la estancia sin pedir permiso -que quieres, habla rápido que voy de salida- dije fingiendo frialdad, lo vi mirar a todos lados y luego se giró en mi dirección -¿aún no me has dado una respuesta y te vas a la calle a buscar un novio?- me indigno su descaro -¿de qué mierda hablas?- dije indignada -del tipo de anoche, te di tiempo para que pensaras en mi propuesta y te fuiste de fiesta con un tipo antes de darme una respuesta- respire hondo para no lanzarle un zapato –te pierdes por dos semanas y vienes reclamando como si fuera de tu propiedad- le grite colérica -estaba trabajando, entiendes, no me estaba divirtiendo como tú- camine amenazante en su dirección pero él no se movió- ja, no me hagas reír, ¿tan ocupado con tu nueva conquista?- reclame mientras sentía como me hervía la sangre, era un completo cínico -no sé de qué hablas- se hizo el desentendido -no te hagas el idiota conmigo, te pierdes dos semanas, ni siquiera te excusaste por la supuesta cita que tendríamos hace 15 días, ¿era tan difícil tomar el móvil y dejar un mensaje diciéndome que no saldríamos?- su cara de extrañeza me irrito más -sin embargo apareces hoy con tu cara bien limpia exhibiendo a tu nueva adquisición, y yo planteándome aceptar tu maldito acuerdo- finalice harta.
JOSHUA
Escucharla admitir que aceptaría mi propuesta fue la descarga de energía que necesitaba -¿entonces aceptas?- consulte a expensas de ganarme un golpe de su parte por la mirada que me lanzó -¿crees que voy a aceptar andar con un tipo que no respeta los acuerdos?- dijo irritada -la que no los respeta eres tú, estabas bailando con un tipo en un bar, era un completo desconocido- dije ardiendo de rabia al recordar aquel video, su jadeo de indignación casi me hace reír, no sabía que responder a eso -¿así que tuviste tiempo para espiarme y no para excusarte por dejarme plantada?, eres un imbécil- me acerque y la vi retroceder, esta era mi oportunidad de convencerla -tenía problemas con un programa importante del cual dependen el 50% de mis empleados y mi empresa, en verdad no pude comunicarme, lo siento- dije tenso, no estaba acostumbrado a disculparme y con Amanda ya lo había hecho dos veces y eso me hacía sentir incomodo -pero ahora te voy a follar duro y este será el inicio de nuestro acuerdo- la empotre contra la pared y la bese necesitando de ese contacto, no tardó en responder a mi beso, mis manos pasearon por su anatomía y tire con fuerza de las tiras que sostenían la parte trasera de su vestido -no seré amable- dije sobre sus labios ganándome un jadeo de sorpresa de su parte -aún no he dicho que acepto- sus palabras vacías solo me hicieron sonreír cuando mis labios descendieron en busca de sus pechos -Monic es mi asistente, ella solo acomodaba mi corbata, acababa de regresar del viaje y no tuve mucho tiempo- su pecho subía y bajaba erráticamente dándome a entender la urgencia que ella también tenía, pero seguí explicándole mientras mi lengua recorría su garganta -fue a buscar unos documentos, eso es todo- un suspiro salió de sus labios cuando succione un punto sensible debajo de su oreja, levante una de sus piernas y la enganche en mi cadera para poder sentir su calor en mi entrepierna, voluntariamente levanto la otra y la sostuve contra la pared acariciando su cuerpo y apretando todo a mi paso, rasgue su vestido y se quejó -Oyeeee, es una prenda costosa- sonreí sobre sus labios y la levante en vilo -¿habitación?- pregunte separándome de la pared -derecha- nuestro deseo nos hacía hablar poco, ambos estábamos ansiosos, llegue a la recamara y la deje caer en el mullido colchón para terminar de quitar lo que había quedado de aquel pedazo de tela que ella llamaba vestido, admire su bien formada anatomía y pase mis manos por su piel, era una diosa, levante sus manos arriba de su cabeza y la bese intensamente, no tendría piedad esta noche, arranque su pequeño panty de encaje y metí mi mano en su húmedo centro, encontrando agradablemente un charco que mojo mi mano, sin previo aviso ingrese un par de dedos y ella se arqueo para mí, me estaba enloqueciendo, solté sus manos y rápidamente me saque mi ropa quedando completamente desnudo ante su ardiente mirada, saque las tiras de preservativos y pude notar como sus ojos se agrandaron, una sonrisa ladina se escurrió de mis labios ante su sorpresa, nuevamente sostuve sus manos y volvía a atacar sus labios, luego descendí con fiereza por su anatomía y mordisquee a mi antojo su suave carne, me sentía urgente por ella, volví a meter mis dedos sin piedad en su interior y vi su cara contraerse mientras la follaba con mis dedos, no podía aguantar tanto sin poseerla, tome uno de los preservativos y lo rasgue con mis dientes, me coloque aquel látex y me posicione en su entrada, empuje sin hacer pausa alguna y gruñí de placer cuando me recibió por completo -no seré cortes- le recordé y sus labio me mostraron el amago de una sonrisa -no lo seas- fue su respuesta, seguido de eso la poseí con ímpetu, sentía su cuerpo temblar debajo de mí y pensé que estaba siendo muy rudo hasta que sentí como su interior me aprisionaba deliciosamente como muestra de que lo estaba disfrutando tanto como yo, salí de su interior y la escuche quejarse pero inmediatamente la gire y levante su delicioso trasero para poder penetrarla en esa posición, su gemido me estremeció cuando me trago por entero, era una chica mala, azote su trasero y su coño me succiono -te gusta esto ¿eh?- mi cuerpo se calentó más y despertó al cavernícola que hibernaba en mi interior, tire de su cabello arqueándola lo más que dio su cuerpo, bese sus labios y azote su culo, la sentí liberarse y la seguí con movimientos frenéticos que la hicieron temblar, puedo asegurar que fueron dos orgasmos para ella cuando logre sacar de mi sistema hasta la postrera gota que habían guardado mis pelotas las últimas dos semanas.
AMANDA
La sensación de algo suave y caliente entre mis piernas me despertó con un jadeo de placer que me hizo abrir los ojos, la visión de aquel dios griego trabajando en mi centro, disfrutando de darme placer era lo mejor que me había pasado en mucho tiempo, apenas y habíamos dormido unas horas durante la noche y no sabía determinar una medida de tiempo ahora mismo -que forma de despertar- gemí cuando succiono mi punto sensible y no pude evitar menear mis caderas en busca de más goce, a lo lejos escuche mi móvil y pude notar las llamadas perdidas de las chicas, tenía que contestar o se aparecerían en mi puerta e interrumpirían mi buena sesión oral matutina -Hola- dije agitada sin saber cuál de ellas me llamaba -Mandy, te estamos esperando- dijo Katty y tuve que respirar hondo para no gemir sobre la bocina -no podre… ir… - trate que mi voz se oyera lo más normal posible pero la boca de Josh y sus hábiles dedos me estaban poniendo la tarea difícil -¿estas follando?- su pregunta me congelo y puse una mano en mi boca para acallar el temblor de mi voz -¿estas con Josh?- insistió y tenía que decirlo, si íbamos a iniciar este acuerdo debía decirle a mis amigas -si…- escuche un chillido del otro lado de la línea y pude imaginar a Katty soltándole la bomba a las chicas, colgué sin esperar respuesta y una de mis manos tiro del cabello de Joshua haciéndolo gruñir, elevo su rostro y sus hermosos ojos negros me consumieron, acercándose a mi rostro me beso mientras entraba en mi tan fuerte, tan duro, tan firme que nublo mi vista, así inicio mi mañana de domingo, con una buena cogida y un cuerpo agotado y adolorido pero satisfecho -¿quieres algo de comer?, yo estoy famélica- dije girando en la cama para ponerme de pie, lo vi relajado con sus brazos flexionados detrás de su cabeza y completamente desnudo, pasee mi mirada descaradamente por su cuerpo y pude sentir esa punzada de deseo en mi centro, al parecer no había sido suficiente la larga faena que habíamos tenido -¿a que te refieres con famélica?- me cuestiono trabajando su mano sobre su creciente erección, pareciera que él tampoco estaba completamente satisfecho, suspire y trate de controlar mis ganas de tirármele encima y cabalgarlo hasta el mañana, pero mi estómago ya me estaba reclamando y necesitaba reponer energías, tome mi móvil y me senté de espaldas a él para poder concentrarme en la llamada pero sus labios estaban sobre mi cuello arrasando con todo a su paso, sus manos calientes sobre mis pechos me impidieron pedir queso extra en la pizza, espero que el operador no notara mi estado por el tono de mi voz, luego de colgar me arrastró sobre la cama y sus labios danzaron sobre los míos, me ubico sobre él y se posiciono en mi entrada, me deje caer y casi doblo los ojos cuando lo sentí tan profundamente en mi interior, su sonrisa de suficiencia me hizo rabiar, quería poner una almohada en su cara, sabía que estaba bien dotado y disfrutaba que lo sintiera tan placenteramente doloroso dentro de mí, cabalgue sobre su pelvis sintiendo esos deliciosos espasmos acercarse, en esta posición estaba más sensible por lo que no fue difícil alcanzar un orgasmo abrumador que lo hizo sostenerme en mi lugar, me levanto un poco y se movió en mi con avidez prolongando el efecto de su penetración y luego se tensó como una roca, saber que yo era la causa de sus múltiples orgasmos me hacía sentir plena, poderosa, algo que nunca me paso con Roger, a veces parecía que me hacía un favor al acostarse conmigo, aunque nunca pudo darme un espasmo de goce y se retiraba triunfante como si solo fuera importante su satisfacción, ahora me queda claro la diferencia, ahora soy consciente de que debo pensar en mí, eso me está enseñando Joshua, a tomar mi placer y devolverlo, me bajo de su regazo y retiro el preservativo, se levanta y toma el látex de mi mano, va al baño y luego de unos minutos regresa y vuelve a caer en la cama, aún tienen energías deduzco al notar que sigue con una erección firme, gateo sobre la cama mientras él esta con los ojos cerrados y rodeo su longitud con mis labios, esto apenas empieza, pienso al escucharlo gruñir mi nombre mientras un ligero temblor sacude su cuerpo, su mano viaja a mi cabello y lentamente se balancea dentro de mi boca, aún tiene los ojo cerrados y su ceño arrugado me tiene excitada, lo está disfrutando, aumenta el compás de sus caderas ampliando la penetración, trato de mantener el ritmo de sus acometidas y veo como sus ojos negros están fijos en mí, tiene un aspecto siniestro y eso me estremece, sus ojos negros llenos de placer me dicen que fue una mala idea engullirme esa gran columna de carne, toma mi rosto con una mano para mantenerme en esa posición mientras que la otra sostiene un gran puñado de mi cabello, gruñe y jadea y mi centro es un charco enorme que escurre por la parte interna de mis piernas -mírate, con esa boquita llena de mí, esa que me enseña en el aula- un gemido destemplado sale de mi garganta, podría jurar que si sigue hablando de esa manera, me correré sin tocarme siquiera y pensar que apenas ayer creía que estaba con alguien mas sin concluir nuestra situación, era un absurdo, creo que ambos nos sentíamos indignados, no eran celos.