Briana, al llegar a la oficina, se tocó el corazón. No había sentido algo así antes. —Ahora sí viste un fantasma —dijo divertida Melisa, dándole un codazo amistoso y después añadió:— dime que viste. —A... Eduardo. —¿Eduardo? Pero si lo vez todos los días y... —Teniendo sexo con alguien —comentó en forma monótona Melisa borró su sonrisa y la tomó del codo. Se desplazaron hasta llegar al baño y Briana aún no llegaba a la realidad. —¿Y qué tiene?, De igual forma es tu ex esposo. Tienes que golpear la puerta Briana, en serio te lo digo. Puedes meterte en varios problemas con... —Lo que ocurre es.... encontré más irregularidades de los números. Alguien se está robando el dinero de la empresa. —Oh, eso es grave. —Lo es. Por eso te estoy diciendo. No estoy bromeando. —Bueno... vas a ten

