La tarde transcurrió de la mejor forma, nosotros abrazados en nuestro nido de amor donde nos entregamos el uno al otro. Sin embargo, era cuestión de tiempo para que nuestra burbuja mágica se explotara en cualquier momento. Si me hubiesen preguntado hace un año, sí prefería encontrar a mi mate o convertirme en una cucaracha, sin lugar a dudas hubiese escogido la segunda opción. La idea de los mates y ese amor tan idealizado era algo de lo que yo huía sin remordimientos, pero como dicen por ahí. La lengua es el castigo del cuerpo. Me encontraba hoy aquí muy feliz y enamorada junto al hombre que mi mate, mi pareja eterna, pero sobre todas las cosas es una persona que se ha ganado mi amor, no solo por un lazo invisible que nos une. -¿Me amas?-preguntó Salvatore por enésima vez en la maña
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


