La incomodidad durante el transcurso parecía eterna, pero por fin llegamos a una de las casas de seguridad, Jasón bajó y los llevó adentro mientras yo esperaba en el auto, aunque en algún momento tengo que bajar, pero de solo recordar esa maldita conversación del día siguiente de la despedida se me revuelve el estómago. Unos golpes en la ventana me sacaron de mis pensamientos así que tuve que bajar. -¿Qué quieres? Yo vigilaré desde la camioneta un par de horas y luego me iré. —le dije a Jasón al bajar y me recargué en la puerta cuando la cerré. —no pienso estar dentro de esa casa con esos dos, menos por lo que acaba de pasar. -Iba a decirte lo mismo, no sabía que iba a venir la loca de Alexa, ¿puedes creer que me reclamó por no llamarle? Ella me dejó muy claro que no me quería cerca y me

