Cristopher...
- No, no es cierto él...
- Jeremy - Odiaba decirlo pero debía hacerlo - lo han asesinado
- ...
Bajó su mirada al suelo, ambos permanecían callados, sin saber que decir pero más importante, sin saber cómo asimilar aquella noticia tan cruel, tan devastante. Jeremy miraba atonitamente sin poder creer lo que había escuchado, se apoyó contra el borde de la mesa, por un momento le pareció a Cristopher que se caería de la impresión.... No era para menos, después de todo era su padre.
- No entiendo, porque estaba allí? - Se acerco enérgicamente hacia a mi - Contéstame! Dime porque mierda estaba él allí?!
- No puedo decírtelo - Vi venir su puño en mi cara, no lo esquivé porque... Porque sentía que me lo merecía, me aturdí un poco, me ardía la boca y el dolor se incrementó más.
Caí contra la silla, perdí el equilibrio y el dolor no me ayudaba en nada para levantarme. Sentía que mis costillas y cada parte de mi se desgarraba, escupí sangre, traté de levantarme pero Jeremy me pateó el pecho haciéndome retroceder al suelo.
- Ahg!
- No quiero secretos, te lo preguntaré una vez más - El dolor me estaba matando, apenas si podía respirar. Jeremy se acercó, se inclinó hacia a mi y con furia me espetó - Que pasó ayer? Porque Axel estaba allí?
Lo miré como pude, sentía que me desmayaria en cualquier momento.
- No puedo decírtelo aún... Lo siento Jeremy, no quería que las cosas salieran así, créeme, si pudiera volver el tiempo atrás lo salvaría
Jeremy se levantó, se sentó en la silla que había tirado al suelo cuando recibí su golpe en mi cara.
Traté de levantarme como pude.
Jeremy agarraba su cabello con frustración, agarraba con mi mano un costado de mi costilla, diablos si que me dolía todo.
- Jeremy...
- Fue por ella? - Levantó un poco su cabeza.
- Fue por Verónica cierto? - Se recostó en la silla, miraba hacia al frente, no me miraba - Me pregunto si hicimos bien en tenerla con nosotros, ah - Suspiró - Deberíamos entregarla
No se que demonios me pasó en ese momento, sentí increíblemente una furia que me helaba las venas, inundó mi mente, mis pensamientos, nada era claro, nada estaba nítido, todo se volvió completamente distinto.
Le di un puño con tanta fuerza que no sabía que aún me quedaba que logré tirarlo de la silla, Jeremy estaba en el suelo con la boca manchada de sangre, me miraba con furia.
Se levantó, sus dientes estaban manchados de sangre, su mirada era irónica, su sonrisa burlona y cínica.
- Ah, no te das cuenta de lo que pasa?
- Cierra la boca
- Axel esta muerto Christopher!
- ... - Sentí una punzada enorme en el corazón, diablos
- No me dices nada, no se qué pasó, me ocultas todo, quiero saber qué pasó anoche
- Te he dicho que no puedo, por lo menos no aún
Se acercó y me estampó un golpe en la mandíbula
- Tratas de decir que no tengo derecho a saber lo que le pasó? A mi padre? A quien nos crío y nos cuido todo este tiempo?!
Limpie mi boca con el dorso de mi mano.
Me miró con ira pero después con tristeza, se volteó, apoyó sus manos en el borde de la mesa dándome la espalda.
- Deberíamos matarla, eso es... Si la asesinamos tal vez Axel vuelva
- Jeremy, que dominios estás diciendo? No serías capaz
En ese momento escuché que alguien tocaba la puerta, después de unos minutos escuché la voz de Verónica llamar a Jeremy.
Lo miré, vi como tomaba la daga de la mesa.
- Jeremy!
Se acercó a la puerta, me moví por impulso y aunque sentía que cada paso y que cada movimiento me partiría el cuerpo en dos no me importó, logré estar lo suficientemente cerca de él como para detenerlo y no permitirle que abriera la puerta. Maldición!
Me avalancé sobre él, caímos contra el suelo, reaccioné rápidamente en busca de la daga, alcancé a tomarla pero perdí de vista lo que seguía, Jeremy me pateó el abdomen para alejarme y salir corriendo para abrir la puerta y atacarla, caí abruptamente golpeando mi espalda contra el muro, escupí sangre del impacto, vi a Jeremy levantarse a gatas y salir corriendo hacia la puerta, salí tras de él y logré pasar mis brazos debajo de sus axilas apretándolo con fuerza para detenerlo.
- Reacciona! No lo hagas, no ha... - Me dio un cabezazo tan fuerte que logró desestabilizarme, me mareé un poco.
Reacciona, no dejes que le haga daño, ¡Muevete!
Reaccioné, corrí a toda prisa y le lancé la daga, la daga se clavó en su espalda, cayó al suelo, creí que se detendría pero vi que insistía en levantarse, mierda. Lo tomé de los hombros y lo hice caer al suelo.
- No dejaré que la lastimes, tendrás que matarme primero para llegar a ella - Le asesté un golpe en la cara.
- Entiéndelo! Hay que matarla! - Mi mente se nubló, solo quería golpearlo hasta que su cuerpo quedará inmóvil, en cuanto dijo eso me ardían las venas, mis manos tenían tanta fuerza contenida que simplemente la dejé fluir. No escuchaba ni hacía caso a lo que me rodeaba, en ese momento la ira me llenó intensamente.
- Suéltalo!
Escuché el golpe, fue un golpe seco y duro, reaccioné, la cara de Jeremy estaba morada, mis manos las tenía en su cuello, lo solté. Me quedé un momento inmóvil.
Ese ruido, esa voz, no puede ser...
Me giré rápidamente, el miedo me ahogaba, esperaba que no fuera ella, que fuera Aliz, cualquier mujer menos ella, todas menos ella, menos Verónica.
La vi acostada en el suelo, su cabello cubría gran parte de su rostro, me levanté como alma que quiere huir del diablo, la tomé de la cintura, la acerqué a mi pecho, su cabello se ladeó aún lado y pude ver que de su cabeza salia sangre.
- Verónica - Entre en pánico, acerqué mi mano a su nariz, aún respira.
La levanté del suelo, sentí el dolor en todo mi cuerpo pero a la mierda, no la soltaré, al carajo.
La apreté contra mi pecho, temía que se cayera, temía que no reaccionará, temía lo peor, vi a Jeremy en el suelo, tosía y escupía sangre, pasé de lado, la dejé encima de la mesa con mucho cuidado para después buscar la jeringa, vendas, alcohol y demás. Llene la jeringa con la dosis, abrí un poco su chaqueta y le inyecté en el cuello la dosis, arrojé la jeringa a un lado y esperé a que surgiera efecto, vamos, despierta, despierta Veronika, no me asustes mas, despierta...
Pasaron 15 largos segundos, vi que abría de a poco los ojos.
Me acerqué a ella, puse mi mano en su cintura, me acerqué mas.
- Cris - Su voz era suave y lenta.
- No te levantes, quédate así, mírame, no cierres los ojos, no los cierres - Solté su cintura, cerré su chaqueta y empecé a revisar su herida, no es grave, gracias a Dios.
Empecé a limpiar su herida con el algodón mojado con alcohol, la miré, se veía un poco aturdida, me detesté por haberla arrojado de esa forma.
- Cristopher, dónde está Jeremy?
Jeremy, mierda.
Me giré, lo vi sacando vendas del cajón, había olvidado que lo había dejado en el suelo antes.
Lo observé, estaba a la espera de que nos atacará pero parecía que ya había entrado en razón,menos mal.
- Está buscando vendas, no te preocupes él está bien, ahora trata de quedarte quieta, no te muevas. - Examiné su cabeza en busca de más lesiones o heridas, quería asegurarme de que ella estaba bien, sentía su mirada en mi, debo admitir que me puse un poco nervioso y más cuando tomó mi mano, quería quitar mi mano de la suya, estaba lleno de sangre seca de Jeremy y mia, me sentía algo asqueroso, no quería ensuciarla así que intenté quitar mi mano de la suya pero me agarró con más fuerza y no me soltó.
- Cristopher, que pasó? Porque estaban peleando? - Diablos
- No es nada, tuvimos una pequeña diferencia, no fue nada, ya sabes lo sensible que es Jeremy - Sentí como la mano de Jeremy chocó contra mi lastimada espalda - Ahg
- No le creas bombón, ambos sabemos que entre los dos soy el más rudo
Imbécil.
Veronika...
Solté su mano, no me convencía lo que ellos me decían además de ver aquella espantosa escena, tenía la cabeza adolorida, Cristopher limpiaba mi sangre y trataba mi herida, creo que solo fue un pequeño rasguño, menos mal, Cristopher tenía mucha fuerza, no por nada tenía grandes músculos.
Tanto Cristopher como Jeremy estaban horriblemente desastrosos, Jeremy tenía la boca manchada de sangre y Cristopher, bueno, parecía como si una estampida de elefantes lo hubiese arrollado.
Me levanté un poco.
- No te levantes preciosa, quédate encima de la mesa
- Si, no te muevas, aún no he terminado, quédate quieta
- Me siento bien, solo me duele un poco la cabeza pero no es como si fuera a desmayarme, tranquilos, estoy bien - Me bajé de la mesa, se preocupan demasiado.
En cuanto puse los dos pies en el suelo me mareé un poco, sentí que mi pie izquierdo no había logrado sujetar mi peso.
- Cuidado - Pasó tan rápido, Jeremy me sujetó de la cintura y me ajunto tan cerca a su pecho, tanto así que sentí sus labios rozar mi frente, mi boca chocaba contra su cuello.
- Estas bien preciosa? -
Su voz tan cálida y suave la sentía por encima de mi cabeza, me erizé un poco, antes de que pudiese responderle Cristopher se acercó, escuché sus pasos detrás de mi.
- Veronika - Cristopher me tomó de la mano y me jaló un poco hacia atrás, me separó de Jeremy para después poner sus manos en mis mejillas - Mírame, si estás mareada no te esfuerces, yo me encargo, solo quédate sentada en la silla - Soltó sus manos de mi rostro.
Me senté en la silla, Cris no dejaba de tomarme de la mano, supongo que tenía miedo de que me cayera y me golpeara aún más la cabeza.
- Quédate aquí y no te muevas, voy por hielo
Me soltó y se fue, me quedé a solas con Jeremy. En cuanto me aseguré de que Cristopher no estaba aproveché para hablar con Jeremy, tal vez él pudiese responderme.
- Jeremy, porque estaban peleando, que fue lo que pasó y, que pasó ayer en la noche, porque Cristopher llegó a casa así?
Me miraba pero no me respondía.
- Jeremy
Se acercó a mí, se arrodilló y acarició mi cabello, después mi mejilla derecha
- Jeremy - No me respondía
Bajó su pulgar pasando desde mi mejilla hasta mi cuello, me estremecí un poco al sentir su tacto en mi cuello, me sentía confundida de lo que hacía.
Se detuvo, me miraba con una mirada que no lograba descifrar en él.
- Veronika, quédate quieta
Miré por encima de su hombro y vi que escondía su otra mano detrás de su espalda.
- Que escondes? Que es eso?
- No te preocupes, ya lo sabrás, así que quédate quieta preciosa.
¡Esta historia se actualiza todos los viernes!