CAPÍTULO 10

1248 Words

Estos dos me están matando. ¿Acaso una chica no puede tener dos minutos antes de que sus bragas se mojen por completo? Al parecer no, porque entre Jeremiah y Ezekiel, con una camiseta blanca y pantalones negros que muestran la marca de su pene demasiado bien, no hay alivio a la vista para el deseo que amenaza con apoderarse de mí. —¿Y qué comida me espera?—, pregunto. —Hemos preparado pollo al pesto con judías verdes a la parrilla y tomates cherry para la dama real.— Jeremías se inclina por la cintura, haciendo una reverencia exagerada. Me río entre dientes. —Ahora sí que hablamos. ¿Y el postre?— —Podemos hacer lo que quieras.— —Me gusta un hombre a mis órdenes.— Ezequiel sonríe con picardía. —Bueno, eso es cosa de Jeremías. Cuando me toque, harás lo que yo quiera—. Y así, la tensió

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD