Capítulo 13. Diego y Perla pasaron toda la tarde juntos en la casa de fin de semana de la familia Olivera. Durante todo ese tiempo, aprovecharon para hacer correr el tiempo entre juegos y amor. Por fin, después de aquel triste primer encuentro, ambos sentían que eran el uno para el otro. Definitivamente, lo que floreció entre ellos fue amor. Luego de haber hecho el amor durante dos horas, ambos terminaron rendidos uno al lado del otro. Perla abrazaba a Diego, atravesando su brazo por encima de su cuerpo, mientras que él le acariciaba su cabello, la parte que más le gustaba de ella. - Te has enamorado de mi cabellera. - le dijo Perla. - De mucho más que de tu cabellera mi niña. Desde aquella bofetada que me diste en la calle, despertaste mi curiosidad. Y ahora, has capturado mi

