Orión tenía planeado ser un caballero, no sacar a relucir nuevamente sus celos pero defenitivamente el destino nunca nos da en el gusto. Encontrarse con ese sujeto en un momento cristalino de su relación definitivamente no era buena idea, señal ¡maniobra del destino!
Por una parte se sintió feliz; Noah lo reconoció como su pareja, aunque no dijo novio claramente, fue reconocido como el alfa que está con él y pudo notar como se deformo el rostro de francis en cuanto lo escucho.
Durante el tiempo que Noah estuvo preparando café, francis, reviso a detalle con la mirada el lugar. Esperaba fuera alguna farza lo del novio pero era claro que el mayor pasaba bastante tiempo aquí. Ahora mismo había entrado, dejado su ropa en la percha dentro del armario a un costado de la puerta, sacó su saco y acompañó al omega a la pequeña cocina. Estaba con el mentón afirmado sobre el hombro de Noah viendo como preparaba el café, susurrandole cosas al oído que no podía oír. Abrazado a su cintura.
Ahora podía notar lo idiota que era, si alguna vez compartió momentos así con terry fue una sola vez a lo más, en cambio Noah era dulce por naturaleza y el alfa se notaba pegado a él in causarle incomodidad. Se veían como esperaba fuera su relación soñada cuando pensó en casarse. Antes aceptó el recelo de terry porque pensó en su timidez pero claramente; timido no era.
¿Sería él quien estuviera en el lugar de ese alfa si no hubiera sido un idiota?
Remover su consciencia ya no le servía de nada. Inicialmente llegó ilusionado a la ciudad, dejó a terry en el hotel con la excusa de salir por cigarrillos y recorrer, planeaba llegar a casa de Noah, contarle sobre el divorcio y esperar ver alguna señal de que había oportunidad.
No esperaba para nada encontrarse con tal escena, el alfa estaba marcando al omega con sus feromonas, besando su cuello y masajeando su cintura discretamente mientras Noah hacia movimientos sutiles.
"¿me perdones por lo de hoy?" preguntó dulcemente al oído de su omega, no quería seguir haciendo pensar al más joven que era un sujeto prejuicioso. Realmente no lo era, sólo que es lo que normalmente había visto pero no había analizado que el mismo era peor que la mayoría de los omegas que conocía.
Noah es un chico simple, no quiere muchas cosas, no anhela la vida de sus padres llena de lujos, tampoco sale demasiado y jamás a ido a buscar chicos a los bares. Esto lo hacía comprender mejor a lo que se refería. - hay de toda clase de personas, por igual independiente del género -
Noah giro entre sus brazos, el hombre quedó con ambas manos sobre la mesa encerrando al más joven entre su cuerpo y el mueble.
"Claro que te perdono, pero cambia el pensamiento o tendremos problemas" Orión se acercó peligrosamente a sus labios rozando con ellos los de Noah.
"¿me vas a castigar?"
Noah agarró su camisa con cuidado, arrugado un poco el borde para ponerse de puntas y presionar su boca contra los del más alto "eres un cachorro mal portado"
El alfa parecía acostumbrado a coquetear, eso le gustaba mucho a Noah ya que era sensual cuando lo hacía. También causaba sentimientos tormentosos, como celos pero los reprimida esperando ser él único actualmente.
Noah y Orión caminaron hasta la pequeña sala, llegaron hasta quedar frente a él y Noah volvió a presentarlos, esta vez por sus nombres.
"¿y terry?"
Francis apartó la vista de su café "en el hotel"
"¿viajaron juntos? Como es que estas aquí solo entonces, ese chico no te dejaría..." Noah lo vio incómodo "No sabe que viniste, francis no quiero problemas con ese tipo"
"no tiene por qué saber..."
"Es tu esposo cierto" dijo Orión a la ligera "no está bien si le ocultas cosas que lo harán sentir mal"
Francis chasqueo la lengua en desacuerdo. Miró a Noah de reojo, tenía una de sus piernas cómodamente sobre las del alfa, ni siquiera se había percatado al parecer. "estamos en proceso de separarnos... Quiero el divorcio" se sincero "debí escucharte, fui un idiota, todo el tiempo tuviste razón, como siempre "
"¿escuchaste eso cachorro? Siempre tengo razón." miro divertido a Orión sonriendo con dientes perfectos. Sus mejillas se sonrojaron y Orión acarició su pierna "¿que pasó?"
"de todo, sería mejor aclarar que no pasó..." se sintió algo solo en el lugar. Orión estuvo siempre alerta, no pudo decir más y esperaba tener oportunidad de hablar alguna vez solo. Noah le dijo que el horario de las funciones de la obra y le regalo entradas. Se despidieron quedando solo Noah y Orión en el lugar.
"no estés tan alerta, realmente no hay nada entre francis y yo..." lo vio sonrojado "era diferente, yo pensé que lo que sentía por él era algo pero con el tiempo descubrí que era otra cosa diferente"
Orión solo asintió, no preguntó más y se abrazo al menor como un koala dependiente de su calor.
Esa noche no tuvo que pedir o hacer alguna maniobra, el omega lo invitó a dormir con él. Solo durmieron pero eso tenía muy feliz a Orión.
La mañana siguiente estuvieron en la cama hasta tarde, incluso después de despertar.
"¿les diste el pastel a tus hermanitos?"
-aja-afirmó Orión refriega do su nariz contra el cuello de Noah. Se abrazo nuevamente a la cintura del omega, sus dedos jugaron un poco sobre la ropa acariciando y arrugado el borde hasta encontrarse con la piel tersa del chico. Se apartó y lo beso posesivamente, Noah continuó el beso dejando que el alfa le hiciera como quiso un desastre con aquel beso.
Sus manos comenzaron a deslizarse debajo de la ropa. Noah disfruto las caricias hasta el momento que el alfa refrego contra su cadera algo duro. Era grande, largo y estaba duro.
Orión jadeo contra su boca "no haré nada" lo beso una vez más "bajará solo dejame continuar besándote" susurro apresurado antes de meter su lengua una vez más dentro de la caliente cavidad.
Noah no se preocupó de que tan lejos llegara el alfa, es más, presionó su m*****o pegando su cadera aún más a la entre pierna del alfa haciendo que soltara un gruñido profundo desde su garganta, subió ambos brazos y se abrazo al cuello del mayor. Mientras Orión se dio placer sintiendo su cuerpo entre sus brazos pasaron el tiempo, ni siquiera sabían cuanto fue.
Esa tarde Noah tenía trabajo, Orión nervioso por sus acciones matutinas lo llevó directo al teatro, sabía que Noah se sentía cohibido por la cercanía pero también se sintió emocionado.
Ambos se despidieron, Orión debía encontrarse con su familia para comer y pasó a buscarlos para luego ir al restaurante ya en el lugar estuvo unos pocos minutos en la entrada esperando los llevarán a su mesa. Detrás de ellos había una pareja, Orión no se molesto en ver en esa dirección.
"¡perdón!" dijo un omega avergonzado. Su aroma era dulce casi insoportable. Orión recibió un pequeño golpe sin importancia, normalmente la gente hacía cosas así para hablarle. Suponía por el exceso de feromonas que este era el caso. Giro su rostro para verlo y se encontró con francis, fingió no conocerlo y le dijo al menor que no había problemas.
El chico se apartó el cabello del rostro de manera coqueta, los ojos de Orión se entrecerraron, junto un poco sus cejas y vio pequeños rasgos familiares pero nada como su propio omega. "lo siento, tropecé" el omega agudizó su voz coqueteando, francis se refrego el rostro con una de sus manos. Terry agarró su mano como dándole un lugar a su pareja pero no dejó de mirar a Orión como si estuviera viendo un trozo de carne jugoso y sabroso en el día más hambriento de su vida.
"¡tu! No coquetees, mi hermano tiene su omega y es el más hermoso de toooooodo el mundo" el hermano menor de los gemelos habló, el otro afirmaba con la cabeza a brazos cruzados. "eso no se debe hacer cuando se esta comprometido"
La mamá de Orión los regaño y se disculpo, por suerte para Orión les habló el personal del restaurante, haciendo un breve signo de disculpa de apartó y siguieron hasta su mesa.
Orión noto cómo el omega le daba miradas durante todo lo que llevaban al restaurante. Su línea de incomodidad y pensamientos sólo se vio interrumpida por su madre. "¿cuando conoceremos a mi yerno? Pasas tanto tiempo con él y nunca lo llevas a casa"
"él es un chico demasiado cordial, quiero llevarlo a vivir conmigo lo antes posible pero no quiero hacer que se sienta presionado"
"¿tendrán un bebé?" cuestionó nuevamente el más joven de los gemelos "¿puedo elegir el nombre?"
"¿no lo sabes? Nuestro hermano sufre el síndrome de abstinencia" Orión casi escupió su comida.
"¿por qué dices eso?" tosio "¿quién te dijo eso?" se avergonzo e intercambio miradas con su madre la cual negó varias veces conteniendo la risa.
"estas todo el día con su ropa cuando lo vez hasta que te vas a dormir pero el nunca va a dormir a casa, mi maestro cuando le pregunte dijo que eso era abstinencia porque no haces cuchis con tu omega, dijo que tienes que cuidarte porque tendrías síndrome de bolas azules".
La mamá de Orión de un solo golpe tapó la boca del más joven, se sintió avergonzada mirando a todos lados por si alguien había oído lo que su hijo dijo.
"¿Orión, eso es una enfermedad? ¿Te vas a morir?" preguntó el otro chico con tristeza.
Orión realmente no tenía respuestas para esas cosas, negó sonriendo avergonzado y continuó comiendo.