Hay un margen limitado de diferencia entre querer estar con alguien y amarla. Pero si amas a alguien muchas veces sientes la necesidad de estar con esa persona. Noah se cuestionó realmente las palabras del alfa, se sintió feliz de escucharlas. Fue besado y acariciado aquella noche, el alfa no dijo mucho después de eso tampoco pareció esperar una respuestas, aunque noah podría haber dicho mucho; como por ejemplo- Dame más tiempo- o algo así. Él sabía muy bien cuanto quiere estar cerca del alfa, desde que lo conoció su ausencia le incomodo pero el último mes que pasaron juntos, cenando, paseando, conversando, a veces solo acompañándose en silencio mientras veían algo en alguna tienda o la televisión; lo extrañaba, si se retrasaba comenzaba a ver incesantemente el reloj, también continuamente miraba la puerta. Esperaba ansioso su presencia y en cuanto estaban juntos todo se acomodaba perfectamente en su lugar como si fuera la pieza que le faltaba a su día.
Dos palabras que llenaban su pecho de una extraña sensación de desespero y paz a la vez. Teniendo en cuenta cuantas personas en el mundo están buscando alguien que los ame, buscando amor por cada rincón del universo, viendo pequeñas señales donde no las hay, fantaseando, soñando, anhelando y deseando tener un amor sincero.
Esas dos palabras lo llenaron de amor y alivió, esperaba que fuera real, internamente gritaba que fuera real. Sobre todo porque aunque no lo dijera estaba encantado con aquel alfa.
Se podría decir que para noah; orión, era 1, 95 de pura belleza, el alfa es encantador, atractivo, sensual, su corazón palpita desenfrenado con algunos movimientos inconscientes del mismo.
Orión se quedó en su casa, había pensado en aprovechar la situación y disfrutar del omega, quizás acariciarle un poco y verle dormir, sin embargo se sorprendió un poco de sí mismo cuando cerró los ojos por lo que creyó un segundo y al abrirlos ya era de día, de hecho eran las 7:45 de la mañana. Aroma a tostadas, café recién hecho y algo dulce como la miel, todo armonizado en el espacio con el aroma del omega. Las cortinas estaban cerradas pero por pequeños espacios pasaba algo de luz. Podría jurar que eran más de 7 años que no dormía tan bien como para despertar de forma natural.
Refregó su rostro con ambas manos, todo su cuerpo tenía el aroma del omega pues está convencido de que sintió enrollado el cuerpo del más joven contra su pecho durante la noche, recordaba la sensación de su cabello en su nariz.
Era bueno que no fuera la primera vez que tenían sexo, dormirse luego de hacerlo no estaba dentro de sus planes, aunque por supuesto, las cosas con el omega nunca eran de acuerdo a sus planes. Siempre dormía a lo más 4 horas, ahora estaba seguro que no pasaban de las 12:30 de la noche cuando se durmió.
Se levantó, sacudió su cabello un poco para no estar tan desarreglado y salió de la habitación buscando al omega. El espacio era pequeño así que no necesito caminar demasiado para verlo dándole la espalda mientras preparaba lo que parecía el desayuno.
Con sigilo camino hasta él. “Tú aroma inunda todo el lugar” Atrapado en medio de su magnífico plan de ataque, dejo el sigilo en el olvido y camino hasta enrollar sus brazos en la cintura del omega. Beso su mejilla y se mantuvo ahí observando como las manos del chico se movían ágilmente haciendo hotcakes. –“Sabía que un día me harías el desayuno”- Murmuro con voz profunda por el despertar reciente, sexy y rasposa. El omega trago saliva al sentir el cosquilleo del aliento del mayor. Fingiendo no estar profundamente encantado, estiro su mano y alcanzo el cuello del más alto sin mirarlo.
“Es que creo que ves el futuro” Sonrió mientras echaba otra porción de mezcla sobre el sartén. Dejando el frasco con la misma mezcla a un costado, giró en los brazos del alfa.
“Hablé con el director, dijo que no era necesario que llegara muy temprano así que hay tiempo para desayunar con calma” Escaneo con los ojos el rostro del alfa deteniéndose en sus ojos. El alfa de manera natural bajo su rostro y lo beso suavemente. –“Hoy tengo todo el día para ti”-
“Me gusta eso, pero te aburrirás de ver la función tantas veces”
“Bueno, puedo ir a casa a cambiarme, ver a papá y volver por ti para ir a cenar”
“¿Por qué no les llevas pastel? Dijiste que tienes hermanos, con Julián preparamos un enorme pastel ayer y “Se detuvo pensando en sus palabras, el alfa miraba su cara esperando que continúe, sintió como suprimió sus palabras y el aroma lo delato, se había avergonzado.
“Les encantara, aman las cosas dulces” Noah sonrió antes de continuar hablando.
Orión en un principio no comprendió muy bien porque se sintió incomodo al hablar sobre algo así.
Continuamente Noah estaba acostumbrado a oír las cosas que los demás tenían que decir, cuando estaba con Francis siempre oía todo lo que el alfa decía pero muy pocas veces se sintió escuchado. Con los años aprendió que a Francis le gustaba ser escuchado pero no tenía intención de escucharlo a él así que comenzó a solo ser el receptor de las conversaciones a menos que necesitará un consejo.
Ahora que lo pensaba, eso lo hacía simplemente porque le gustaba aquel alfa pero estando en otra situación se habría alejado de una amistad así, todos necesitamos acciones mutuas ya sea en el amor o la amistad.
“Es de chocolate, los antojos de Julián son terribles, come demasiado y luego no quiere saber sobre comida” Apago la estufa aun entre los brazos de Orión. –“¿Le contará a Michelle sobre el cachorro?”-
Noah pensó un poco antes de responder. “No lo sé, he insistido en que debe hacerlo pero realmente no sé en qué está pensando, además se siente muy mal estando lejos de él, constantemente debe tomar suplementos para feromonas y eso termina haciendo que su cuerpo se sienta cansado”
Orión lo escucho mientras hablaba, sus oídos estaban en las palabras del omega pero su mirada estaba en su nuca. Justo en el lugar donde va una mordida, la zona de las glándulas era hermosa, blanca y se notaba suave, su cuerpo se movió como si no lo notará y deposito un suave beso en el lugar. Las manos de Noah que estaban agregando algo de miel de maple sobre los hotcakes se detuvieron. –“Me gustan mucho los cachorros”- La mano de Noah nuevamente se condujo a su cabello para acariciarlo, suspiro volviendo a su tarea.
El sonido de la cafetera los distrajo a ambos “A mí también me gustan mucho”
El alfa se sintió interesado por esto, aun no llegaban al primer paso de hacer bebés pero definitivamente quería un par, sonrió para sí mismo mientras el omega se apartaba, la mesa ya tenía casi todo lo necesario; tomo dos tazas de café y las dejo en la mesa, un enorme plato de hotcakes y también lo llevo a la mesa.
Se sentaron juntos a disfrutar del desayuno, no había mucho más que hablar sobre cachorros así que pasaron a conversar sobre la universidad. El omega le conto como estaba terminando estudios sobre comercio y contabilidad, ya que era uno de los únicos requisitos que su padre le pidió para estudiar artes escénicas en otra ciudad.
El teléfono del omega comenzó a sonar, se levantó y fue por él ya que lo había dejado olvidado sobre la mesa de la cocina, para su desgracia este dejo de sonar en cuanto lo tomo. Era un número desconocido así que pensó era Francis, así que tal vez no era realmente algo malo que colgará. El alfa un poco quisquilloso por la expresión del omega, pregunto sin miramientos por la llamada, Noah se acercó con el aparato en la mano y se lo mostro a Orión, el alfa revisando los números lo encontró extrañamente familiar pero no sabía a quién pertenecía. Agarro la cintura del más joven y lo sentó sobre sus piernas haciendo que sus nalgas dieran un pequeño rebote sobre la dura pierna del más alto. “¿Siempre te llama?”
El omega sabía que la charla del día anterior causaría incomodidad en el alfa. La realidad es que él ya no sentía nada por Francis, tampoco animadversión por la pareja, no le molestaba contarle todo a Orión ya que él sabía muy bien que aunque comenzó esto como si no fuera nunca a tener algo con el alfa, actualmente lo había aceptado y el mismo se encontraba esperando que la relación avanzara a eso, una relación. Debía aclarar todas las dudas del mayor ya que por una razón desconocida se sentía íntimamente comprometido con él y también; Orión parecía algo sensible, un poco desgastado y como si tuviera mucho miedo a ser traicionado, algo así como él.
También lo pensaba; ellos tenían un vínculo especial, podía sentir rápidamente las necesidades y emociones del alfa sin esfuerzo alguno.
En este momento tomo el rostro del alfa entre sus manos, notando lo pequeñas que eran ya que quería abarcar mucho más, lo miró directo a los ojos.
“Si te sientes así por Francis debes tener claro que con él no pasó nada, no pasará nada y no siento ni siquiera emociones negativas sobre ellos, si vuelve a llamar contesta” Cerró los ojos dejando escapar el aire en sus pulmones mientras le restaba importancia “no me gusta que te sientas intranquilo por algo que nunca paso y no me interesa, así que no dejes que te interesé”
Orión sonrió besando la clavícula del más joven rozando con sus colmillos el hueso sobre saliente de ese lugar. Antes de lograr morderlo ya que quería acortar un poco más la distancia física porque percibía por pequeños actos que su omega era demasiado sensible en diferentes partes de su cuerpo; el teléfono volvió a sonar, orión miró el aparato en su mano sin despegar la los labios del cuerpo del omega que ahora arrugaba la parte de atrás de la ropa que el alfa traía puesta.
Se enderezo, alzo una ceja. Esto no pasó desapercibido para el omega, era el mismo número así que definitivamente no dejaría pasar la oportunidad de contestar marcando su territorio con ese alfa acosador.
“¿Hola? “ Contesto con la voz más profunda, posesiva y sensual que puede utilizar alguien, De esta forma notarías enseguida que llamaste en mal momento.