Mirar al pasado

2443 Words
El camino hacía su casa fue silencioso, Francis quería decir algo pero no se atrevió. Las llamadas constantes de terry lo irritaron así que desconecto su teléfono durante un tiempo. “No quiero ir a casa aún ¿podemos comer algo por ahí?” Noah tenía la voz entrecortada, parecía que iba a llorar en cualquier minuto, Francis lo conocía bien y esto definitivamente tenía al omega demasiado abrumado.  “Podemos ir donde quieras ¿qué tal unos fideos? A tí te gustan mucho, conocí en mis paseos un buen lugar y además venden unas” Se detuvo al escuchar una pequeña risa desde el asiento del copiloto, una risa que de pronto se comenzó a transformar en un sollozo ahogado y llanto. -”Si, si, fideos me encantan”- Limpio con su manga sus mejillas, Francis detuvo el auto a un costado de la carretera y comenzó a respirar agitado, quería envolverlo en un abrazo para contenerlo pero no sabía si él estaba de acuerdo. Le dió vueltas al asunto durante unos segundos, desabrochó el cinturón de seguridad de él y luego el del omega, lo atrajo hasta él y lo abrazó.  “Estoy bien” dijo entre lágrimas”estoy siempre bien, en serio estoy bien” Repetía esto como un mantra pero francis sabía que no estaba bien, temblaba contra su pecho y se aferraba a su camisa diciendo que se separaran. ¿Qué había hecho? Lo hirió primero, lo abandonó primero, ahora solo quería abrazar a este pequeño omega y dejarle claro que el podría pasar cada día de su vida enmendando su error. Francis sabía de antemano que si hubiera una persona en este mundo con el que podría pasar todos los días de su vida siendo feliz, sin arrepentirse de mantenerse a su lado, una persona leal, hermosa, comprensiva, una buena persona, ese era Noah. Ahora comprendía bien lo que su madre le decía de niño, no hay que dejarse llevar por el calor del momento, habrá gente que te coquetee durante un tiempo y te ponga todo en bandeja de plata, pero debes analizarlo, se necesita más gente leal en el mundo y a esas personas hay que atesorarlas cuando las encuentras, no al que te da cinco minutos al día de solo buenos momentos, sino al que se mantiene años a tu lado en las buenas y las malas.  Como fue tan idiota. Noah siempre estuvo con él, estuvo tanto que no se preocupó hasta que ya no estuvo. Nunca noto sus sentimientos y si alguna vez pensó que las cosas iban por ese camino él mismo se contuvo con la fachada de amistad.  Nunca negó que su amigo debería tener al alfa más hermoso del planeta pues a sus ojos, Noah era el omega más hermoso que sus ojos hubieran visto. Cabello castaño, ojos almendrados color miel, hermosos rasgos, personalidad perfecta, fiel, leal, divertido e inteligente, un chico rico que bien sabía cómo ganar dinero, educado. Tan distinto al chico que él pensó sería la pareja de toda su vida.  Maldición, no había dos Noah en este mundo, y nadie que conociera le llegaba ni a los talones.  Hoy había visto otra faceta de su éxito, en el teatro parecía ser la atracción principal incluso no siendo el protagonista.  Noah evito contar todo, como el hecho de que justo orión comenzó a evitarlo luego de dormir juntos por primera vez, aunque era fácil deducirlo -”Salió de mi casa por una emergencia y me estuvo evitando desde entonces”-  El resto de la historia hizo moverse la sangre de todo el cuerpo de Francis hasta su cabeza dejando salir solo un “Maldito idiota” Noah se había liberado un poco de la presión en su pecho, tener a su amigo de vuelta era demasiado bueno y por fin se estaban comunicando como en el pasado, mejor que antes incluso cuando era un alfa adolescente hormonal. Había cambiado, era más asertivo y perceptivo, más suave.  Cuando llegaron a casa del omega ambos bajaron y entraron al lugar, Noah nervioso e intranquilo comenzó a preparar comida como si fuera su modo de sacar un peso de encima. Ambos cenaron y dejaron el tema de lado pero Francis sabía que estaba mal, mientras cocinaba lloraba en silencio, mientras corto verduras, mientras ordeno la mesa, cuando regresó de cambiar su ropa tenía los ojos aún más rojos.  Orión se había convencido a sí mismo de que la ternura es un don natural, las personas notamos cuando la gente es tímida y tierna, su omega era ambos, tierno y tímido pero sabía muy bien que el carácter del mismo podía volverse frío rápido con las malas memorias. Si puede viajar un poco en el pasado, su omega era reticente a los avances románticos porque pensó que todos los alfas lo lastimaría, ahora él formaba parte de los alfas que lo lastimaron y cómo recuperar la ternura y timidez. Cuando lo tuvo en sus brazos sintió el temor en piel viva, si este omega un día da la espalda de seguro viajará libre muy lejos por el cielo y  no sabrá vivir cuando suceda. Ahora sabe que es real, le duele el cuerpo pensar en los ojos tristes de su omega, le duele el alma, le duele la vida. Como cargará con esto, como obtiene perdón.  Antes teniéndolo fuertemente atado contra su cuerpo temía ser abandonado por el, perderle de alguna manera, peleo día a día para que el omega le abriera su corazón y por primera vez en su vida sintió el verdadero temor a la soledad. Ni siquiera cuando Liam lo traicionó fue tan duro, si lo cambio y le causó daño, alfa nunca pensó en no querer trabajar, o que estaría solo de por vida. Ahora pensaba que no había nada ahí fuera para él. El día siguiente a hacer daño a su omega se levantó, analizo un poco su situación, llamó a michelle y dijo que le avisara cuando fuera a trabajar, por ahora él necesitaba que se hiciera cargo de todo. Apagó su teléfono, ni siquiera habló con su familia, le daba vergüenza decirle a su madre lo que había hecho.  Michelle se sintió mal por su jefe y amigo pero no tenía palabras de apoyo que decir sin sonar cruel o realista. Por esto solo se quedó en silencio, tal fue el impacto del problema que julian hace días no le hablaba, desde el conflicto en el restaurante cuando todo se descubrió.  No sabía como abordar a su omega para arreglar un solo problema y ahora debía pedir perdón por tirarlo al suelo. Se sumerge rápidamente en su propia miseria sin dejar a nadie saber de como estaba.  Noah estuvo dos días de manera ingenua pensando sobre lo que había ocurrido, no lograba procesar todos los acontecimientos y desde su caída se sentía realmente muy mal. Le dolia el cuerpo especialmente el costado izquierdo del cuerpo, la herida en su frente tenía una pequeña costra de color rojizo que no se notaba bajo el cabello, el dolor en su espalda baja también le resultaba incomodo y se cansaba a menudo.  “Deberíamos ir a ver al doctor, desde que se idiota te empujo tú apariencia es cada vez peor” Expreso julian con molestía y preocupacion. La piel del omega naturalmente más rosada y suave, hoy se notaba pálida, había estado empeorando con los días, también lo vió más delgado.  Noah asintió con mejillas sonrojadas, se sentía afiebrado y desanimado, eran solo las dos cuando salieron del teatro directo a la clínica.  Un doctor lo vió y repentinamente él mismo salió al pasillo, llamó a la enfermera, le dijo algo y la mujer se marchó luego de asentir, su expresión era fea y preocupada, regresó con otra mujer y una silla de ruedas. El doctor salió detrás de Noah en la silla, ambas mujeres lo llevaban, una de ellas agarraba su mano y la sobaba con afecto como si fuera un familiar.  “¿Es muy grave?” Preguntó Julian apresurandose al médico. El hombre alfa se acomodo las gafas y  suspiro. “¿Recibió algún golpe fuerte? Su situación es delicada pero necesitamos urgente hacer más exámenes” “Un alfa, recibió un golpe de un alfa extremo” Jadeo un poco-”Un alfa le hizo esto, ese tipo debería recibir una denuncia, el chico es tan pequeño y el pequeño cachorro en su vientre se aferró a la vida durante días” Julian no dijo nada más, tapó su boca con ambas manos y gimió muy despacito, sintió dolor en su pecho al momento de escuchar las nuevas noticias “¿Cachorro? ¿Tiene un cachorro ahí?” El médico asintió, puso su mano en el hombro de julián y afirmó “No te preocupes, tú amigo estará bien, el cachorro y él son fuertes” No pasó una noche sino tres días internado, el día jueves por la tarde Julián regresó al hospital solo, no quería que nadie se enterará a menos que Noah lo dijera, claramente no sabía los planes de Noah ahora que sabía que estaba encinta.  Pasarón al mesón de atención por una serie de medicamentos y vitaminas que el doctor le recetó, al mismo tiempo una omega hermosa ingresaba al pasillo, saludo al médico a cargo, venía por una cita rutinaria pero alcanzo a ver como se marchaba el joven omega, estaba apurado al parecer ya que no alcanzo a verla cuando él ya salía en dirección al ascensor.  “Leo, ¿conoces al omega que recién salió?” La madre de Orión no era una mujer chismosa pero una emoción silenciosa se alojó en su pecho, era cálido y quería saber más. El médico la miró y sonrió.  Se conocen hace muchos años, su esposo y él fueron grandes amigos, la mujer era una buena esposa, una buena persona y una buena amiga. “estuvo internado durante unos días por un riesgo de aborto, pero está muy bien, es un chico joven y fuerte”  Ella cubrió su boca con emoción, su corazón saltó de su pecho y preguntó eufórica “¿Y no vino Orión a visitarlo? Es el omega de mi hijo, él es su omega… Abuela leo, tendré un nieto” No esperó respuesta de parte del doctor, simplemente comenzó a hablar emocionada.  La mujer olvidó por completo su cita médica, se despidió de su viejo amigo dejando a este perdido en sus pensamientos sin comprender todo lo que estaba sucediendo. La mujer regresó al ascensor para ver si podía encontrar al omega pero cuando llegó a la primera planta este ya se había marchado.  Emocionada aun con el calor a flor de piel por las buenas noticias comenzó a marcar al número de orión, su hijo mayor llevaba días sin ir a casa así que quizás está era la razón y como no quería preocupar a nadie decidió esperar a que las cosas estuvieran bien. La llamada no entraba y se sintió preocupada, era extraño, el compañero del omega en un momento así debería ser su hijo pero no era, ahora que lo pensaba el alfa debería estar hasta las lágrimas de emoción pero no estaba en el lugar, quizás ella no lo había visto y él esperaba en el auto, pero esto tampoco le hizo sentido. Cuando vió al omega en su casa sintió lo enamorado que estaba su hijo y con la actual información esto no le hizo sentido. Regresó al piso donde tenía la cita, luego iría a la empresa por su hijo para saber que estaba sucediendo. “Chico tonto, si tienes sexo durante el rut de un alfa y tú estro es normal que las probabilidades de embarazo sean casi 100% seguras”  “Lo sé, crees que no me percate de ello después, tome anticonceptivos luego pero no funcionaron… Ahora, le dijiste a caín lo que te pedí” “Lo hice, pero ¿estás seguro? No decirle sería malo, tú sabes que “ “Yo no sé nada, esté bebé es solo mío, no hay alfa, no hay” Noah estaba abrazando fuertemente su vientre mientras ambos se dirigían a casa.  Todo el camino hablaron sobre los planes de Noah, estaba dejando el teatro, durante tres días Julián se encargó de ordenar su ropa en maletas, pertenencias y demás, habló a padre lu sin decir nada sobre el cachorro pero envió algunas pertenencias de regreso a casa del padre alfa.  Noah fue claro y conciso “Solo necesito un poco de ropa, algo abrigado para viajar del resto me encargo yo” Julián lo dejó en su casa, él debía volver por trabajo al teatro pero prometió regresar por la noche para verle. “Vendré a verte en la noche sí, cuídate y descansa, ya no eres solo tú” Noah lo abrazo con fuerza, Julian pensó que el sentimiento que este abrazo le transmitió era diferente, un poco solitario lleno de nostalgia. “Gracias por todo, tú, el teatro y ahora el bebé, son lo mejor que obtuve de está ciudad” Julián no pensó demasiado en sus palabras, sobo con cariño su espalda y se marchó. La madre de Orión fue a la empresa pero ahí solo se encontró con un Michelle muy atareado, estresado a desmedida. Le dijo que Orión se estaba tomando unos días, Michelle no pensó que el alfa incluso evitaría a su madre, ella definitivamente era una de  las personas más importantes en la vida de Orión.  Se preparó y fue él mismo quien la acompañó a la casa del alfa, supusieron que el alfa estaría ahí.  Nadie abrió la puerta, la mujer tenía permiso para pedir una copia de la llave en la portería del edificio por si en algún momento tenían problemas, era una orden directa del dueño del penthouse. Subieron nuevamente hasta el último piso, cuando ambos entraron luego de pasar la tarjeta por la ranura, no escucharon ningún sonido pero la mujer percibió el aroma de su hijo. Camino por el lugar viendo que había un poco de desorden, una botella se había roto contra el piso, también cristales como si algunas copas hubieran sido arrojadas contra la pared.  Su corazón se sintió preocupado, el cuarto estaba vació, la sala y la cocina también. Caminaron en dirección a la oficina del fondo y ahí vieron a un tipo acostado en la silla detrás de la mesa del escritorio. Cubría sus ojos con el antebrazo, el aroma a alcohol estaba impregnado en la oficina. “No quiero que nadie me moleste” Dijo sin prestar atención a quien entraba”
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