Noah esperó durante demasiado tiempo, ese día Orión le prometió que llegaría pero no lo hizo. Julian le preguntó si se quedaba con él pero su mejor sonrisa le hizo convencerse de que todo estaba bien.
Pero no fue así, la verdad era que tenía una extraña sensación en el pecho. Antes de que dieran las diez de la noche envió el último mensaje y este ni siquiera fue leído. No se extrañó demasiado pues Orión había faltado a su trabajo y no había hablado con su familia durante casi tres días. Pero sí, tenía aún esta constante sensación de pesadumbre en el pecho.
Noah no le dio tanta importancia como quería esa noche, aunque fue extraño que no lo llamará como cada día, no se alarmó, ni siquiera pensando que habían pasado por primera vez el celo juntos. Pensó que debería relajarse, pero dos días después de ser monumentalmente ignorado comenzó a sentirse desolado, molesto, realmente no sabía si estaba siquiera bien tener tantas ideas pesimistas en su mente. El día siguiente ya era lunes y tenía universidad muy temprano y a las 11 de la mañana tenía que estar en el teatro, según Orión tenía que reunirse con Caín el día que se marchó así que podría hablar con él.
Llamó varías veces a Orión el día sábado y domingo, al principio el teléfono marcó como ocupado, definitivamente desviando sus llamadas pero el día domingo cuando despertó el móvil estaba apagado.
Por motivos que ahora tenían un poco más de sentido para él, ese pesar en su pecho comenzó a cobrar sentido. Estaba siendo ignorado, quizás dejado por el alfa justo después de dormir con él por primera vez.
¡Maldición! Esta sensación era asquerosa, como si algo viscoso recorriera su cuerpo.
“¿Por qué no me dijiste?” La voz de Orión era extremadamente aproblemada y apagada. En algún momento de su mejor mañana esto se había transformado en una pesadilla,
Y es que ahora estaba casi seguro que el peor error de su vida lo iba a perseguir para siempre. Jugando un mal papel en este mundo parecía no tener una sola oportunidad de levantar la cabeza y mirar a su omega ahora. ¿Cómo se lo explicaría? ¿Cómo iba a enfrentarlo? Caín apretó el puño en el bolsillo de su chaqueta, por supuesto entendía el mal humor de Orión, la situación en sí, y odiaba al sujeto que ahora estaba conectado a una intravenosa. “¿Qué?¿Tengo que decirte también sobre tú vida s****l ? Tú sabes bien lo que haces, ahora asume las consecuencias, aunque yo no esté seguro de nada de esto, me parece la última jugada desesperada de un tipo que busca beneficios económicos, no quiero que metas a Noah en esto”
Orión se puso de pie a prisa, con furia en sus ojos que brillaban dorados como hace unas horas pero ahora por un motivo diferente.
Durante el día jueves, a ultimas horas de la noche, liam nuevamente había recurrido a caí, el alfa no es idiota, sabe bien cuantas parejas tiene ese sujeto por lo que no tomo muy en serio todo lo que le dijo sobre tener un hijo con orión, sabe que orión jamás abandonaria un niño mientras sepa que es el padre. Por esto, sabía muy bien que es la última carta jugada para todo el rechazo de Orion a Liam.
El teatro llevaba cerca de dos días en reparaciones así que fue fácil hacer un mal movimiento y causar un accidente, una de las luces que pendía de un hilo sobre un escalera, cayó fuertemente golpeando la cabeza y hombro de Liam, por esto Caín había estado intentando contactar muchas veces a orión sin resultados hasta el día viernes que se comunicaron y orión fue a encontrarse con él.
-Debe estar desesperado- Pensó. Ahora la cosa es distinta, si bien orión está con Noah como podrían superar esto o qué haría orión sobre su relación. Liam no quería solo decirle que tenía un hijo que caín duda mucho sea de Orión, quería al alfa de vuelta, poder tenerlo quizás una vez al año como antes, tal vez tenerlo siempre, quien sabe que pasa en la mente de ese chico.
“No es eso, mierda… ¿Caín, qué haré ahora? No puedo dejar a Liam solo” Caí apretó con más fuerza su puño, trató de mantenerse sereno pero no podía.
“¿Eres idiota? ¿Le crees aun alguna mierda de lo que dice? Lleva meses acosando, ahora que se quedó sin dinero y alternativas saca a la luz que tienen un niño, lo más probable es que ni siquiera sea tuyo” Se sentó en una de las sillas frente a noah cubriendo con sus manos su rostro, miró a las enfermeras al final del pasillo caminar con implementos en las manos, regulando su respiración. “¿No vas a dejar sólo a Liam? ¿y noah? eso significa que terminarás con noah, supongo estabas con él porque tienes aroma a sus feromonas”
“¿dejar a Noah?” preguntó estupefacto. “¿Tengo que dejar a Noah para estar al lado de Liam? Yo no quiero a Liam”
Escucharon un sonido metálico desde el interior de la habitación, la puerta estaba abierta así que era fácil escuchar desde el exterior y el interior. En cuanto Orión entra a la habitación para ayudar a Liam a sentarse en la cama. Caín esperó fuera, no quisó entrar, si veía al omega durante un minuto más seguro lo dejaría en coma.
El alfa tomó una de las sillas cerca de la pared, la movió y dejó a un costado de la cama y esperó que fuera Liam quién hablará primero. Pasaron unos minutos en silencio, la mente de Orión estaba muy lejos, estaba acurrucada junto a su omega, en una cama suave y cálida con su piel suave en contacto directo con la suya.
“No quiero que conozcas a filis si no te quedarás” Orión salió de su ensueño y miró al omega con recelo, pensó que filis debía ser el menor, espero continuará pero parecía estar planeando muy bien sus palabras. “No tendrá un padre si no estás conmigo, que eso te quede claro”
“Entonces, tú idea es que yo me quede contigo si no, no tengo derechos sobre el niño… Supongo también esto tiene una trampa”
“No hay trucos, si vuelves conmigo y me das una buena vida podrás convivir con tu hijo, tiene solo un año, no creo que tú padre estaría muy feliz de saber que dejaste un hijo a la deriva por un omega… “ Dijo que no había trucos, pero era lo suficientemente sucio usar al padre en estado vegetal de una persona para tocar su fibra sensible, el hasta hace una hora no tenía idea de esto, ahora cómo podría enfrentar todo “No debe ser nada difícil, termina con el chico, de todas formas lo harás tarde o temprano y volvamos a estar juntos, he tenido que soportar todo solo, no sientes lastima” el omega dejó salir su aroma, tocó su mano y orión trago duro. Su cabeza era un lío, se puso de pie rápido y salió del cuarto pero antes de cerrar la puerta le pidió tiempo. Realmente necesitaba saber qué hacer.
Liam predijo que Orión volvería al día siguiente, Orión por su parte estaba hecho un caos, tampoco regresó a su casa esa noche ni contacto o respondió los mensajes de Noah, no tenía mente para pensar en nada.
No estaba dispuesto a abandonar a Noah, pero tampoco se perdonaría ahora manejar esta información y hacer como si nada. Tenía un fuerte sentido del deber y si Liam se lo estaba diciendo debe ser porque ha pasado momentos difíciles, ahora mismo no tenía idea de quien cuidaba al menor. ¿algún familiar? ¿donde dormían? ¿Tenían una casa siquiera?
No quiso saber más, solo se ducho, bebía whisky hasta el cansancio con su teléfono desconectado.
Como era de esperarse al otro día no demasiado temprano dejó el teléfono en casa, la culpa por lo que estaba haciendo le apretaba en el pecho, salió en dirección al hospital, en ese lugar horrible que detestaba profundamente de la experiencia familiar, conoce a un niño, Liam tenía razón, no tenía más de un año, eso quería decir que era de la última vez que estuvieron juntos.
Su cabeza se tornó aún más confusa, no quería admitirlo pero realmente no sabía cómo lidiar con todo esto, aquel día estuvo todo el tiempo en el hospital, al parecer liam se quedaba con un amigo hace más de dos meses, le propuso hablar sobre todo una vez saliera del hospital, proporcionó una mejor habitación, mejores cuidados y se retiró. Volvió a su casa familiar, su mamá notó que algo sucedía pero él no dijo nada y ella no quiso preguntar, normalmente su hijo es el primero en hablar.
Si todo era cierto tendría que contarle a su familia, tendría que hablar con su omega, solucionar todo de la mejor manera pero ahora precisamente, no tenía cabeza para ello.
Caín dejó de contestar sus llamadas y nunca apareció nuevamente en el hospital, orión se hizo cargo de los gastos médicos, más bien, michelle gestiono todo, aunque era su trabajo se sintió incómodo pero no dijo nada, solo necesitaba esperar un poco más, hablar con orión o que él mismo le aclarará con una explicación que no implicará que estaba engañando a Noah, el chico, no lo soportaría.
La Mañana del día martes recién Caín apareció en el teatro, su pequeña había estado resfriada el día lunes así que se suspendió toda actividad en el teatro durante un día más.
Está era la última semana de presentaciones de la obra hasta comenzar a ensayar la siguiente, la cual ya estaba completamente aceptada y aprobada por el elenco.
Cuando dieron los aplausos de la última función, el omega miró en todas direcciones con la esperanza de encontrar la figura familiar del alfa, pero la decepción tiñó su expresión cuando noto que no estaba, Michelle en la última fila les hizo señales con las manos y todos saludaron. Caín noto esto, se sintió al parecer más triste que el mismo Noah.
Pensó que el omega se acercaría para hablar con él pero en cambio solo se despidió con la misma sonrisa cálida de siempre, y se fue con Julian y Michelle.
Realmente no tenía mucho que decir, Orión dejó de hablarle, ya eran cuatro días pero tampoco había desaparecido por completo, Noah conocía la casa de su madre, también la empresa donde trabajaba, ahora recordó. La única vez que estuve ahí y escuché esa extraña conversación. No quería pensar en aquel omega y su alfa pero no pudo evitar tener algunas ideas aún más pesimistas al respecto.