Alice:
-Creo que tuviste suerte- me dijo
-¿Qué quieres decir?- pregunte incorporándome de mi cama
-Si Levi Domine hubiera dado su nota primero todos los otros te hubieran puesto un cuatro también, pero gracias a quien sabe que la dio al final – dijo dando su opinión – Para los 5 grandes él es como...- lo pensó –Su líder- dijo finalmente
¿Su líder?
Por alguna razón cuando pensaba en Levi Domine, pensaba en una sola palabra:
B I P O L A R I D A D
Hoy en el almuerzo se hizo la nueva orden que se dictó ayer. Chicos y Chicas comían en diferentes mesas. La única forma que teníamos de comunicarnos con Andrés y Sebastián ahora, era en la hora de los entrenamientos, ya que eso si era unificado.
-¿La única forma?- me cuestiono -¿Quién lo dice?- me dijo en medio una sonrisa, cuando la vi escribir algo en una servilleta –Pss, pásasela a Andrés- dijo está a la chica de la mesa de atrás.
Vi como la servilleta paso de mano en mano hasta llegar a ellos.
Andrés la recibió y al leer lo que decía sonrió.
-¿Qué escribiste?- pregunte
-"Somos más listos que ellos"- dijo mientras la vi guiñar un ojo
No cabe decir que ese se convirtió en uno de nuestros nuevos métodos de conversación
Al llegar la hora del entrenamiento siempre nos uníamos los cuatro.
Era raro el pensar que nos habíamos vuelto amigos y que tarde o temprano todos y cada uno de nosotros moriría.
Morir seria...
¿Qué seria...?
-¡Hey despierta!- de pronto sentí que me habían arrojado al suelo
-Oye...- lo mire algo desorientada –¿Nadie te ha dicho que no atacas a alguien cuando esta distraída?
-En realidad no- contesto con una sonrisa dibujada en su rostro
-Era una pregunta retórica- le conteste de inmediato en un tono algo brusco.
-¿Una qué?
-¡Que en realidad no esperaba que contestaras!
-Eres rara- dijo
-¿Ya deje de ser "la persona más genial que hayas conocido"?- pregunte irónica
-Sí, lo eres, pero también rara- dijo al tiempo que estiro su mano hacia mí. Claramente me ofrecía su ayuda para levantarme, acto seguido estire la mía aceptando su ayuda.
Me levanto al tiempo que me jalo hacia él.
-Nos observan- susurro en mi odio en un rápido movimiento y después nos separamos
¿Nos observan?
-¿Qué?
De pronto atrás mío aparecieron 3 vampiros.
Los reconocí rápidamente.
Martin, Dylan y finalmente Levi.
-Los movimientos están mal ejecutados- dijo Levi sorprendiéndonos a ambos
-S-si señor- contesto Andrés mientras hacia una reverencia ante ellos
-No tienen técnica- nos miró a los dos - pelear por pelear es una aberración al mismo arte- hablo Dylan.
-Mejoraremos – me limite a decir
-¿Qué tal una prueba para educar?- sugirió Dylan
-Con gusto lo hare – dijo Martin en medio de una sonrisa -¿Puedes?- pregunto mirándome
Por momento vi como Levi reacciono, fue como si hubiera querido intervenir, pero... se detuvo.
-¿Pasa algo Levi?- pregunto este chico
-No.
Los ojos de los otros estudiantes se posaron en nosotros dos cuando subimos a la plataforma. Martin poseía un cabello gris, al igual que sus ojos, era un chico... extrovertido, no sabría con qué otra palabra definirlo mejor.
Tire un golpe y lo esquivo.
Luego otro más. Él se movía rápido, desviaba mis ataques, para el parecía tan fácil, otro golpe más, y otro, y otro, pero nada. Nada lograba hacerle daño, nada que yo lanzara lograba siquiera rozarlo. No podía tocarlo, era demasiado rápido. Él no era fuerte como Víctor, no poseía esa aura imponente y seria de Levi, no tenía la inteligencia de Dylan y tampoco despertaba la curiosidad en el cómo lo hacía Bryan pero había otra cosa diferente en el...
La gente se amontonaba.
Toda la sala estaba en silencio.
Tomaba bocanas de aire, sentía que me faltaba el aliento, era inútil pelear con él, y más aun con su velocidad.
Cuando me canse de dar golpes lo único que esperaba venir era un ataque suyo. Se acerco a mí en rápido movimientos y me inmovilizo, cerré los ojos esperando algún golpe, pero... no sucedió así.
-Abre los ojos- dijo
-...- así lo hice.
-Lo has hecho genial. Ha sido divertido- tenia... carisma, no creo que la palabra exacta sea compasión era... otra cosa.
En un momento de descuido tomo mi mano y beso el dorso de mi muñeca.
Para luego verlo retirarse y todos quedar en silencio una vez más.
Martin:
Tenía que comprobarlo.
Lo que paso la primera vez me había dejado desconcertado así que... tenía que hacerlo de nuevo.
Me arrodille y tome su mano depositando un beso en esta.
Pude verlo una fracción de segundos.
Apretó sus manos en puños a sus costados.
Sonreí. –Lo sabía.
Alice:
Al entrenamiento solo le faltaban 5 minutos, ellos ya se habían retirado.
-Eso fue extraño- dijo Sebastián
-Pero saben que es aún más extraño-dijo una chica metiéndose de pronto en la conversación
-¿Qué cosa?- pregunto Katherine
-Han dicho que la corona ha aparecido.
-¿Perdona la que?- pregunte desconcertada
-La corona Alice- dijo -¿No has oído hablar de ella?
Bueno... ¿Cómo debía responderle a eso? En realidad, no me interesa nada que tenga que ver con el trono realmente.
-La corona mágica- dijo –Es una muy buena historia.
-¿Qué dicen?
-El día en que la reina vampiro llegue. -dijo –La corona aparecerá en su estandarte- completo la historia
-¿Y?
-Dicen que ayer apareció y que está ubicada en la sala sur del castillo. Este castillo- remarco
-Eso no puede ser, no creo que sea verdad – intercedió Andrés
-Es basura- dijo yo
-Pruébalo entonces- dijo esta
-¿Cómo?- pregunte
-Esta noche. Algunos chicos se reunieran. Si enserio crees que eso es basura hazlo; demuéstralo.
Me lo pensé- ¿Enserio valía la pena correr el riesgo, enserio valía un castigo más? Un castigo más... un castigo menos... ¿Qué más daba? -
-Hecho- dije sin pensarlo convencida en lo fácil que seria
¿Pero quién dijo que algo en esta vida era fácil?
-Hoy a las 11 de la noche en el corredor, cerca de la sala norte.
***
Más tarde ese mismo día solo esperaba ansiosa en mi habitación.
Al llegar la noche me metí en mi cama y solo esperaba la hora adecuada.
Cuando el reloj marco las 11 pm salí de mi cama silenciosamente.
¿Por qué mierda estaba haciendo esto de todas formas? Es decir... ¡Ni siquiera conocía a esa chica! Solo me había dejado llevar por mis emociones como una niña. Maldita sea... no tendría por qué pasar por esto
-Espérame...- me susurro una voz por lo bajo
-¿Katherine?
-Yo también voy – dijo mientras se ponía sus zapatos
-No sabía que querías ver tanto esa corona.
-No es por la corona. Es por ti tonta- dijo mientras tomaba una linterna y la metía en su bolso; y así salimos.
Los pasillos eran oscuros por la noche
¿Pero que nos afectaba a nosotros? Éramos criaturas de la noche después de todo ¿no?
Sería tonto pensar que no nos gustara. Supongo que nos hemos acostumbrado tanto a vivir como si fuéramos humanos que hasta nos han contagiado sus costumbres.
Localizamos unas luces de otras linternas y unas pocas voces.
Nos reunimos con el resto del grupo.
Esto era una locura. ¡No! mejor dicho; esto era s******o. ¿Qué si nos atrapan? Y por una tontería... ¿Qué pasaría con mama y con John?
-¿Estas bien?- esa voz...
-Andrés- dije su nombre desconcertada -¿Qué hacen aquí los dos?- pregunte al notar que también estaba Sebastián.
-Tu entras, yo entro- dijo sonriendo
-No era necesario...- dije aunque en realidad estaba conmovida con el gesto
-Vamos- dijo uno de los chicos del grupo
Caminamos por minutos pensando que sería sencillo.
Que ilusos fuimos...
Uno de los chicos del amplio grupo hizo caer unas estatuas, estas al estrellarse hicieron el ruido suficiente para traer voces de chicos.
Sabía que los 5 grandes hacían guardia... bueno eso había oído, pero no supe hasta esa noche que eso era cierto...
-¡Corran!- grito Andrés mientras todos lo hacían y se separaban.
Andrés, Sebastián, Katherine y yo nos separamos del resto.
Escuchábamos pasos en nuestra dirección...
Ellos se veían asustados, estaban aquí por mí, por mi culpa; solo mía.
-Tengo una idea- dije
-¿Qué harás?- pregunto
-Confíen en mi- dije mientras sonreía mostrando así una falsa valentía- se lo que hago- dije mientras los incitaba a irse sin mí. Y así ellos lo hicieron.
En realidad no sabía ni un carajo de lo que estaba haciendo.
Me quede en pleno pasillo, solo quieta.
-A lo mejor si me atrapaban les daría tiempo suficiente de que ellos llegaran a sus habitaciones.- pensé
¿Enserio ese era mi plan?
Nota mental: Nunca vuelvas a hacer planes.
Escuchaba los pasos acercándose, pero en cambio de eso sentí pronto que alguien me sostuvo por detrás y cubrió mi boca; me arrastraron fuera del pasillo hasta dar vuelta a un corredor.
Tomaron mi linterna y la apagaron mientras yo solo forcejaba.
-quédate quieta...- escuché su voz y la reconocí; y en ese momento lo hice.
-¿Quién anda ahí?- oí que preguntaron, también reconocía esa voz... era la de Víctor.
Sentí como me soltaron para luego ver los ojos de Levi, el azul de sus ojos... o lo poco que distinguía por la falta de luz.
-Quédate aquí- ordeno
El salió del corredor después de eso, dirigido hacia el amplio pasillo, mientras yo seguía escondida en el sitio en el que él me había dejado
-Solo soy yo- escuche que dijo, alto y claro
-¿Encontraste algo?
-No, nada por aquí- dijo –Sera mejor revisar en otra área.
-Es una buena idea- corroboró Martin –Esta noche ya de por sí, trajo demasiadas sorpresas.
Después de eso escuche pasos alejarse.
Tenía la corazonada de que el regresaría y por eso nunca me moví; y así lo hizo.
-¿Acaso quieres matarte?
-Yo no...
-¡Que haces fuera de la cama a esta hora!- ni siquiera era una pregunta, me lo estaba gritando.
-Solo queríamos ver la corona...
Me miro.
-No existe tal corona.
-Al igual que no existe tal reina- dije.
Quedamos en silencio una cuestión de segundos
-Retírate- dijo –Y no tomes ningún atajo. Quiero que te vayas directo a tu cuarto y no vuelvas a salir de allí por el resto de la noche, o no volveré a encubrirte ¿Entiendes?
-¿Por qué lo haces?- pregunte
-Si hubieran notado que estabas fuera, te hubieran expulsado. - dijo serio. En sus palabras no había ni una gota de ironía.
Expulsado... y yo bien creída que solo sería un castigo... ¿Por qué lo había tomado tan a la ligera en su momento?
Levi era un raro, un día me salvaba y otro día trataba de matarme, vamos chicos un cuatro aquí al fin y al cabo contaba como intento de asesinato. Si me expulsaban o perdía vendría a ser muerte. Sin embargo... aquí estaba el, salvándome por una tercera ocasión. Era como si estuviéramos tan cerca y tan lejos... ¿Qué era lo que pasaba en realidad entre este chico y yo?
Me iba a retirar, pero me detuvo de la muñeca, me vire para verlo.
-No vuelvas a insinuar que no existe
-¿Hablas de la reina?
-Si-
-¿Qué es la reina para ti?- pregunte intrigada
-Pensé que no te importaba- dijo
-No me importa- dije
-¿Entonces?
-¿Por qué te es tan importante la reina?- dije –Para ti- añadí
-Soy un vampiro y un fiel sirviente de esta- me miro –es todo.
Después de eso me soltó.
Una vez estuve en mi cama, no podía conciliar el sueño. Katherine me espero despierta hasta que llegue y una vez ahí quedo rendida en los brazos de Morfeo.
No entendía como para un vampiro alguien que ni siquiera conocía podía ser tan importante... su respuesta no me había convencido del todo; o mejor dicho de nada. ¿Por qué me importaba lo que pensara el después de todo?
Después de esos pensamientos me fui a dormir.
El no volvió a intentar besarme de nuevo.