Se quedaron en el restaurante de la playa disfrutando del buen clima, Cristel se detuvo el sombrero para que el viento no se lo llevara y casi sentía estar en un sueño del que no tenia ganas de despertar porque hablar con Dante era aprender algo nuevo, ser escuchada y tener un tema siempre interesante, pero estaba consiente que no todo lo bueno dura para la eternidad. Después de comer y de estar hablando un buen rato Dante la llevo a caminar un rato en la playa, fue divertido para Cristel el ir tomada de su mano, jugando entre besos, mimos y bromas, unas dos horas después iban camino al gimnasio como se lo propuso antes, era la única con un corto vestido de flores y el cabello atado en una media coleta en todo el lugar, un par de mujeres la barrieron con la mirada de pies a cabeza y ella l

