Al llegar al edificio Cristel la pensó mucho para bajar del auto aun cuando Dante ya le había abierto la puerta y le estaba extendiendo su mano para ayudarla a bajar como siempre lo hacia, con timidez la tomo para salir del auto y él la jalo con suavidad para rodearla con sus brazos, eso fue un abrazo posesivo que acento un poco su malestar. - Quiero hacerte muchas cosas, pero asesinarte no es una de ellas, no tienes porque desconfiar de mi ahora, recuerda que te amo con el alma.- vio que un par de lagrimas rodaron por sus mejillas. - Dudo que lo sigas haciendo después de lo que acabo de decirte.- pego la frente al pecho del hombre. - No digas estupideces, te amo y te amare, tomes la decisión que tomes.- se agacho para cargarla. Se la llevo hacia el elevador cargada en sus brazos como

