Agitado y sudoroso finalmente logro llegar al lugar, solo había desaparecido por un par de horas y ya su padre le estaba gritando por la radio. Realmente no pensó que ocurriera nada, pues por lo general era una ciudad tranquila, sin embargo nunca faltaba un ladronzuelo tonto para arruinarle el día. ¡Su padre le reñiría por horas! Era su culpa por descuidar el área que le tenían asignada. Ofuscado por su error emprendió camino lo más rápido que pudo hacia el parque mientras sus pensamientos volaban. Entonces y como si la hubiese invocado con el pensamiento, diviso ante él a la rubia. ¿Qué hacía allí? Hacia solo media hora que se despedía de él en la cafetería y allí estaba de nuevo esa chica tan extraña. Totalmente confundido bajo del auto y se encamino hacia ella, podría escuchar sus m

