Un fuerte sacudida la despertó de golpe, alterada abrió los ojos recibiendo una fuerte oleada de dolor, su cabeza pitaba de una forma espantosa mientras que su brazo parecía punzar constantemente, confundida intento llevarse una mano al brazo pero pronto descubrió que se encontraba fuertemente atada, no le quedaba m{as que boquear como un pez debido al aturdimiento. — Estás despierta... Tranquila ya pasara. — Escucho una voz lejana que no pudo reconocer. — ¿Que paso? — Pregunto cerrando los ojos de nuevo, estaba muy mareada. — Aterrizamos hace unas horas, creo que estamos en Brasil. — Escucho y esta vez sí reconoció la voz, era Ruth. Recordaba muy poco de lo sucedido, sin duda la droga que le administraron era sumamente fuerte. Aún así su cuerpo no parecía tan adormecido está vez por

