Irina caminaba por el lugar revisando cada escondrijo en busca de Alexander, conocía cada rincón de esa casa así que era imposible que pudiese ocultarse de ella. Estaba muy enojada con él por irse por su cuenta, ¿Le costaba mucho quedarse quieto mientras ella resolvía sus propios problemas? Entendía que tuviese miedo pero no tenía tiempo para lidiar con él ¿Es que no se daba cuenta de la situación en que estaban metidos? Podían matarlo de un disparo si lo veían merodeando por el lugar. Para ser policía era bastante tonto, o eso pensaba ella. Harta de dar vueltas por el lugar arriesgándose ella misma a recibir un disparo de algún guardia novato, decidió ir al frente de la casa; dudaba realmente que fuese a estar allí pues era ridículo intentar escapar por la puerta grande, pero cuál fue su

