Cuando gasto todas las balas que tenia se decepciono, entonces unos aplausos la hicieron volver a la realidad y rápidamente se puso alerta. Tras ella se encontraba moreno bastante alto y que al parecer amaba ejercitarse, pues su cuerpo parecía sacado de alguna película de acción. Pero sin duda lo que más llamo su atención fue la ropa militar que portaba — Vaya... Impresionante. —Comento el hombre con una sonrisa ladina. — ¿Qué tal si probas con una de estas bellezas? – Pregunto de una forma burlona que no le gusto. No entendía mucho de lo que decía, pero en cuanto coloco un bolso lleno de armas sobre la mesa su corazón comenzó a palpitar cada vez más rápido. — ¿Una M60?... Sabes que estamos solos y con una de estas puedo volarte la cabeza y salir de aquí ¿Verdad? — Pregunto con gracia,

