El pecho plano de Nagisa estaba contra las sabanas blancas de la cama matrimonial del hotel, sus orbes celestes estaban cubiertos por una venda de color n***o, sus labios estaban levemente abiertos dejando escapar una suave línea de saliva, la cual terminaba en su barbilla al mismo tiempo en que mojaba sus labios haciendo que estos tomaran un color ligeramente rosado. Sus mejillas estaban coloreadas de un rojo escarlata, haciendo competencia con la cabellera de su esposo pelirrojo. - ¿Listo? - resonó la pregunta con voz ronca en la cabeza del peliceleste, Karma rió ligeramente por el espasmo que le causo a su esposo - Ahh - El suspiro del pelirrojo inundo los oídos del peliceleste, quien se dio la vuelta alzando un poco la lencería blanca que usaba, Karma se relamió los labios al verle d

