Ya pasado tres meses desde la búsqueda de Snake y cuatro desde su descubrimiento. Karma estaba desesperado, era el primer objetivo que lo ponía de esa manera, nervioso, atento, molesto. Todo, por no encontrar una pista más que una rosa de terciopelo celeste en la escena del crimen. Las únicas pistas eran nulas, no sabia nada más de "ella", que su genero y parte de su apariencia.
- Karma... - susurro Okuda, Karma le vio con molestia y ella le extendió un jugo de frutillas - Tranquilo, sé que estas estresado por tu... Objetivo, pero ¿No crees que es demasiado? Ya han pasado tres meses, y has cambiado demasiado, incluso a veces haces modelaje - dijo la chica mientras el mayor bebía su jugo
- No tengo porque hablar de mis problemas personales contigo - respondió de manera fría y cortante
- Tu padre quiere verte. ¿En eso si tengo que ver? - preguntó la chica saliendo de la habitación molesta
- Demonios ¿Ahora que quiere ese tipo? - le preguntó al aire
// Con Nagisa, en una sesión fotográfica //
- Ya te lo he dicho b***h-sensei - decía el celeste por una llamada
- Por favor, necesito tu ayuda en esta misión - suplico la rubia
- Esta bien, compra una rosa y te veré en el punto 16, torre de Tokyo - susurro para cortar la llamado e ir con su amiga peliverde
- ¿Qué pasa? - pregunto la chica
- Lo siento debo irme, lo compensaré en la próxima sesión - dijo Nagisa mientras besaba la mejilla de la joven y se alejaba con sus cosas en manos
> pensó la chica completamente sonrojada y tomando su mejilla
Nagisa subió a un tren, el cual lo llevaría a su destino. Al llegar Nagisa bajo y entro en la torre de Tokyo divisando en una cafeteria a una rubia siendo acortejada por varios hombres, el chico solo suspiro e intento sonar como una dulce colegiala, lo cual no fue tan difícil.
- Nee-chan, lamento hacer esperar ¿Nos vamos?-dijo el celeste llegando al lado de la rubia, Nagisa poso una de sus manos en su mejilla y le guiño el ojo, la rubia sonrió de lado mientras que los jovenes miraban atentos a las dos hermosuras a sus ojos
- Nagi-chan hoy te ves mucho más tierna que de costumbre - dijo mientras abrazaba al pequeño
- Vamos, Nee-chan se nos hará tarde y no tengo tu tiempo - Nagisa empujo a la rubia con cuidado y al separarse comenzó a caminar, Irina le siguió y fueron a donde debía encontrarse el objetivo - ¿Para qué necesitas mi ayuda? - musitó al llegar a un gran ventanal, a unos cuantos metros se vieron el objetivo
- No puedo hacerlo... - susurro la mujer cerrando fuertemente sus ojos - Yo lo conocí antes en algunos viajes, él ...- fue interrumpida por el celeste
- Un objetivo es u objetivo, si no entiendes le diré a Koro que no te de más misiones - dijo para después retirarse y chocar "accidentalmente" con aquel hombre - Lo lamento mucho - dijo con su voz tierna y sensible mientras que la rubia ocultaba su mirada con el flequillo y salía de la torre de Tokyo
- No, disculpe usted, como disculpa ¿Quiere beber algo? - pregunto el mayor cayendo en la trampa del pequeño celeste
- ¡Por supuesto! - dijo mientras caminaba a su lado y sujetaba la rosa celeste con algo de fuerza
// Al final del trabajo //
- Koro no creo que Irina deba asesinar más - dijo el celeste mientras entraba a su casa
- ¡Puedo hacerlo, pero...! - Irina fue nuevamente interrumpida
- ¿Entonces porque no asesinaste a el hombre de hace unas horas? - pregunto Nagisa con su voz seria y gélida
- Eso fue porque ... - intentaba excusarse
- ¡No tienes excusa Irina! Deberías dejarlo e irte con Karasuma, es todo por hoy - el celeste entro a su habitación dejando a Irina con algunas lágrimas en sus ojos y Koro con una mirada preocupada
- No entiendo porque cambio tanto, ¿Dónde esta Nagisa Shiota? - susurro la mujer mientras salia de la casa, desde aquel día, nada había sido antes como, o al menos, no en los asesinatos que es en donde muestra su verdadera cara - Ya no sé si hablo con Snake o Nagisa - balbuceaba molesta dejando caer las lágrimas Te extraño Nagisa >> pensaba la rubia mientras caía de rodillas y dejaba caer más lágrimas > gritaba en sus pensamientos
Nagisa se encuentran buscando en su habitación, sentado a los pies de la cama, hundido en sus pensamientos, una pequeña respuesta a una pregunta que no sabe.
> pregunto Nagisa entre pensamientos
> pregunto Snake
> respondió algo nervioso el pequeño niño inocente
> le dijo Snake con una sonrisa burlona
>musito en pensamientos con molestia
> Snake, en su mente, estaba afilando cuchillos en una habitación bastante elegante, de un maravilloso color blanco con detalles azules como la noche, delante de él había una mesa en donde se hallaba un mantel con los cuchillos en fila por sus tamaños y detrás de ellos un florero con rosas celestes
> Nagisa se acerco a Snake, ambos se hallaban en esa habitación, Nagisa tenía el cabello suelto y caía por sus hombros, Snake lo tenía atado en dos coletas y sus ojos eran rojos, Nagisa venía vestido con una sudadera blanca y pantalones de mezclilla de un azul claro, Snake puesto tenía una sudadera negra y uros pantalones, también de mezclilla, oscuros.
> pregunto el de las coletas
> contraatacaba el pequeño
> Snake toco la mejilla del pequeño y sonrió con melancolía
>pregunto algo asustado
> pregunto en un tono preocupado
> Nagisa agacho su cabeza y miro al suelo
> pregunto nuevamente, su voz era preocupada y Nagisa seguía con la mirada gacha
> le dijo mientras lazaba su mirada, Snake se sorprendió por la confesión
> pregunto mientras volvía a acariciar la mejilla del orbes zafiro
> susurro, Snake paro las caricias y abrio sus ojos con miedo > añadió mientras abrazaba a su personalidad alterna
>susurro mientras le devolvía el abrazo, suspiro y tomo aire > finalizo acariciando la espalda del pequeño, suponía que ya tenía su pregunta
> Nagisa comenzó a sollozar en el hombro de Snake, quien se retenía a liberar los mismos sollozos
> decidió responder con su voz entre cortada, a punto de quebrarse