- ¿Sobre mi? - pregunto impresionada la peliceleste - Si - respondió el chico y Nagisa rió sonoramente, Shibuya vio a su madre con clara confusión y ella trato de calmar su respiración - Shibuya, he estado aquí la mitad de mi vida junto a Koro y.. - se quedo callada por la triste mirada de su hijo - Lo siento - susurro con una sonrisa triste - Shibuya, ya tienes dieciséis años y he querido preguntarte algo - dijo mientras tomaba el contenido de su vaso de jugo de naranja - ¿Qué pasa, madre? - pregunto él un poco interesado - ¿Odias a alguien? - pregunto de forma directa, no quería darle un sermón o una plática sobre "el odio es malo", porque no lo era, a veces te volvía más fuerte. - Si - respondió el chico y Nagisa le miro con una ceja alzada, dando a entender que quería saber de qui

