Ya habían pasado unas cuantas semanas desde que Nagisa y Karma habían estado "saliendo", Karma también se había acercado a los demás un poco, además de que muchos veían a Nagisa y a Karma mas juntos en la escuela, lo que provocaba que varias personas estuvieran celosas, pero no era tan constante.
(Es invierno) Nagisa estaba en un parque, sentada en una banca de un hermoso color blanco, a su lado se encontraba Kayano algo sonrojada y nerviosa, ambas estaban felices, miraban el cielo del que comenzaban a caer pequeños copos de nieve
- Kayano-san, ¿Te gusta alguien? - preguntó Nagisa de repente
- S-si - dijo Kayano con un gran sonrojo en sus mejillas, iba a decir algo más, pero fue interrumpida por el celeste
- Yo... Quería decirte desde hace mucho que... - el corazón de la chica palpitaba a mil en ese momento - He estado saliendo con Karma - confeso el pequeño causando un agudo dolor en el pecho de la peliverde
- ¿En serio? - trato de sonar feliz y forzó una sonrisa en sus labios - Estoy muy feliz por ti... Esto... Luego... Luego te hablo - la chica salio corriendo de aquel parque para llegar a un lugar donde no había nadie, allí se podía observar la nieve a su alrededor, las lágrimas mojando sus mejillas para terminar cayendo al piso
- ¡No! ¡No lo permitiré! ¡Nagisa es solo mío! - gritaba molesta la chica - ¡Me las pagarás Karma! - Bramo furiosa antes de levantarse e irse a su casa
// 2 semanas después //
- ¿Quieres que yo te ayude? preguntaba incrédula una chica mientras se cruzaba de brazos
- Ambas obtendremos lo que queremos, así que ¿Te unes o no?- dijo la peliverde apunto de perder su paciencia
- Esta bien, pero necesitaremos la ayuda de alguien más - dijo la otra con una sonrisa de oreja a oreja casi macabra
- ¿De quién? - preguntó Kayano había incrédula
// Con Nagisa //
- Nagisa-chan quería saber si tu podrías ir a una fiesta en mi casa, estoy segura de que si tu vas, todos irán, ¿Puedes? - preguntaba Okuda Manami con un tono algo desesperado y un pequeño sonrojo en sus mejillas, no era buena comunicándose y siempre había tenido vergüenza de hablarle a alguien tan popular como la celeste, se sintió atrevida al preguntarle tal "barbaridad"
- Por supuesto Manami-chan, dime la hora y yo me presentaré - dijo la celeste con una gran sonrisa
- ¿En serio? - la chica estaba tanto feliz como impresionada, tomo un pequeño papel de su bolsa y en ella escribió su dirección y la hora de la fiesta - En... Entonces te veré allá - dijo haciendo una reverencia y retirándose del lugar
- ¿Vas a ir? - preguntaba un chico acercándose con un tono algo burlón
- Por supuesto, después de todo... Okuda me lo pidió, ¿Vienes conmigo Asano? - preguntó la chica mientras sonreía de manera dulce
- Su tu irás, todo irán - afirmó el pelirrojo anaranjado
- ¿Tu crees? Espero poder cumplir las expectativas de Okuda-san - dijo al chica algo preocupada
- Ne- Nagisa-chan ¿Podemos hablar a solas? - preguntaba un pelirrojo con un aura asesina, al celeste se le erizo la piel como si fuese un gato
- Por supuesto Karma - dijo con una sonrisa nerviosa saliendo al corredor fuera del salón de clases seguida por el pelirrojo - ¿Qué ocurre? - preguntó algo nerviosa
- ¿No te dije que te alejarías de Asano?- dijo él con un tono molesto
- S-si.. Pero - fue callado por el repentino movimiento del pelirrojo pues lo acorraló s la pared y le beso con algo de enojo, pero mucho cariño -Hmm - gimió dentro de los labios del mayor, al separarse Karma sonrió
- Si tu iras a esa fiesta, yo iré contigo - dijo en un tono burlón, Nagisa sonrió y entrelazo sus brazos en el cuello del pelirrojo
- Si - fue lo único que dijo antes de volverte a besar
- Con esto... Mi plan esta listo, Nagisa será sólo mío, en la fiesta de Okuda... - murmuraba una peliverde mientras se acercaba al pelirrojo anaranjado y le susurraba algunas cosas a lo que él asintió