Karma volvía a su trabajo de burócrata, ¿Qué gran noticia, no es verdad? Pues para cierto peliceleste no lo era. El que su esposo tuviese un trabajo, lo hacía muy feliz. El que su esposo estuviera ajetreado con el, lo preocupaba. Y que su esposo no volviese a casa por varias noches aún si le tenía una “sorpresa” le molestaba. Nagisa estaba preparando la cena esa noche, Shibuya se había ido a una pijamada con uno de sus amigos, aunque Nagisa sabía bien que no era solo eso. El peliceleste comienza a comer solo, si. Su esposo tampoco había llegado esa noche, soltó un suspiro para después terminar de comer e ir a lavar los trastos que había usado. Fue a su habitación y se cambio de ropa a una camisa blanca de Karma lo extrañaba demasiado y al menos, su olor podía serle de ayuda para concilia
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