Estoy enamorado —¿Qué me dirás? —Pregunto él curioso, sacándome de mis profundos pensamientos. Fue en ese momento cuando me arrepentí. Quería preguntar si era verdad que sentía algo por mí, más allá de amistad o agrado, pues él mismo lo había dicho, pero le temía a la respuesta. —Ah... creo que, tomar chocolate caliente y el insomnio, no son una buena combinación —Tomé su taza y la llevé al lavabo—¿Qué te parece si te hago un té? —¿Qué te parece si me regresas mi chocolate?—Preguntó con una media sonrisa, mientras alzaba una de sus cejas. Demonios, se veía tan sexy haciendo eso —No me gusta el té. —A mi tampoco —Dije, acompañada de una clara cara de desagrado—Chócalas —Extendí mis cinco y no dudó en chocar nuestras manos, sonriendo un poco—y entonces, ¿Qué quieres? —Mi chocolate. —N

