Teo —Entonces ... ¿De qué mueres de ansias locas? —Insistió papá después de muchos largos y terribles minutos — Ya me contaste el origen de las hadas, las sirenas y el equipo de fútbol americano al que le vas, aunque detestas el fút. -¡Ash! —Me quejé mientras cruzaba mis brazos — Es que era algo que no quería decir, pero está bien. Muero de ansias locas por ir a ¡Disney en mi cumple! —Fingí mucha felicidad, mi papá siempre había sido muy ingenuo para eso, y para todo. Por lo que no tengo mucho problema en ocultarle las cosas. —Sí, Damián, ya deja de molestar a la pobre de Charlotte— Mi tío Joseph al rescate mientras le cambiaba a la televisión. —¡Qué te sucede pedazo de insulto! —Le reclamó mi tío Alan rápidamente —¡Estamos viendo el partido! —Alan ... ¡Tú! estás viendo el partido —Le

