4

1704 Words
Hola, nueva mamá. 2015 —Papi, ¿Iremos un patinar? —Me pidió Charlotte. No lo creo, debo hacer unas tareas —Dije mientras torcía el gesto— Lo lamento, Charls. Mañana, te lo prometo —Terminé, mostrándole una enorme sonrisa. Ella bufó. —Está bien, ¿qué cenaremos? —Charlotte, acabamos de comer —Contesté con cierta burla. —Pero te vas a ocupar, no puedes jugar conmigo en toda la tarde. Debes llevarme a cenar a algún lugar. —Bien. Mientras yo hago mis tareas, tú piensa en un lugar, y en la noche que regrese, te llevo —Le propuse. —Venta vale —Dijo dándome sus cinco para chocarlas, acepté con gusto. -¡Mamá! —Le hablé a mamá, quien estaba en la cocina— Iré a hacer tarea, regreso más al rato. —¡Espera! —Escuché que gritó a lo lejos, y pronto llegó corriendo— ¿Me traes leche? —A ver si no regreso con otra cosa —Respondí entre risas y salí de la casa. Cuatro horas después, al regresar, logré escuchar felices y divertidas voces en la cocina. Eran mamá, Charlotte y alguien más que desconocidos. —¡Hola, familia! —Exclama con fuerza para que me escuche, mientras dejaba mi mochila en el suelo de la estancia. —Estamos en la cocina cariño ... ¡Levanta esa mochila!, ¡Va en tu cuarto! —Dijo desde su lugar, sin haberme visto siquiera. Reí, pues me conocía bastante bien. Tomé la mochila y la dejé en las escaleras para ir con ellas. Cuando entré, Charlotte se abalanzó sobre mí, no pude ver quién más estaba ahí, no aún - ¡Hola princesa! —La saludé mientras la tomaba entre mis brazos. —Papi, te extrañé mucho ... ¿Iremos a los tacos? —Si escogiste los tacos, así será. —Debería de ser hija de Freddy, no tuya - Comentó mi madre divertida. —Lo sé ... —Solté una pequeña risa y yo levanté, chocando mirada con una chica ... una, en verdad, hermosa chica. Me quedé pasmado. —Cariño ... ella es Elaine. Estará aquí un tiempo, es hija de una amiga muy querida, Abigaíl, no sé si la recuerdes. —Hola —Dijo ella sonriente. Su voz combina perfectamente con su belleza, sus ojos, su ... Rayos Damián, en qué piensas. —Hola ... —Solté, con una pequeña sonrisa, estaba un tanto nervioso. —Papi, ¿Elly puede ir con nosotros? —Me puse Charlotte muy entusiasmada, ya usando sobrenombres. Vaya confianza. —Ah ... claro. Si ella quiere. Ma, ¿Tú vas? —Le pregunté directamente, tratando de evitar la mirada de la chica ardiente de mi cocina —Se lo prometí —Le advertí, hablando sobre Charls. —Lo siento cariño, debo hacer unas llamadas, pero vayan ustedes —Nos animó— Esta chica muere de hambre —Terminó mientras tomaba los hombros de Elaine. Salimos los tres, nos subimos al Damián móvil (el auto de mamá, pero vamos, quiero impresionar a la chica), y emprendimos camino hacia los tacos favoritos de Charlotte. —Elaine —Le perdió Charlotte— ¿Cuántos años tienes? —Cuestionó desde el asiento trasero. Ela volteó a verla inmediatamente - Diecinueve ...— Respondió con una linda sonrisa— ¿Y tú? —Yo ya voy a cumplir 6, pero eso no importa ... Mi papi tiene 21, casi como tú. —Charlotte ... —Le advertí. ¿Te gusta el chocolate? —Le pidió un "Elly", ignorándome rotundamente. —¡Me fascina !, manjar de la vida, ¿A ti también te gusta? —Le contestó y cuestionó la chica. Charlotte se quedó boquiabierta, la canción ver por el retrovisor— Woah, a mí también me encantan. Lo único que Charlotte se dedicó a hacer, fueron preguntas hacia Elaine. Me pareció un tanto ignorado, pero era bueno, a fin de cuentas, yo también escuché y pude conocer más sobre ella. Llegamos a la taquería y Charlotte fue un lavado de manos para delegar a continuación con los mejores tacos del mundo. De verdad, visiten a don Panchilis, local 3 carretera al norte rumbo guaymas. ¿No las acompañas? —Me exigió Elaine curiosa. —Al principio lo hizo —Reí un poco— conoce esta taquería mejor que los dueños y ... me ha pedido ya que la deje ir sola —Confesé. Ella rió— Así son los niños. Charlotte es hermosa, me tocó convivir casi toda la tarde con ella, jugamos bastante. ¿En serio? —Pregunté un tanto extrañado, y con una sonrisa— y ... ¿Vienes por algo en especial a la ciudad? —Mis padres se están divorciando. Aún no sé con quién me quedaré, pero papá vive aquí, y probablemente con él será, así es que quise venir para adaptarme a la ciudad. Mi papá está de viaje, por eso tu mamá me ofreció su casa. Espero que no te moleste - Al terminar su excusa, me envió una mirada apenada. No, no ... para nada —Le sonreí— creo que será muy bueno ... para Charlotte, que estés ahí. —La podré cuidar —Dijo ella sonriendo. —Ah, no me refiero a eso, no creas que ...— Quise disculparme. —Sería un honor, me encantan los niños. De hecho, mucho mucho de niñera. ¿En serio? —Le pregunté mostrando interés. —Si y, ¿Dejas mucho a Charlotte sola? —Su curiosidad era grande. Me consideró mal padre, y no, no lo era. —Ah, yo ... —Digo, es normal. Eres joven y ... No de hecho no. Charlotte casi siempre está conmigo y con mis amigos. Hoy fue una excepción. —Que bueno, es muy importante la presencia de los padres para los niños, en especial a esa edad ... ¿Y su mamá? No me dejó pensar en respuesta alguna vez. En ese momento, mostró terror en su rostro— Lo siento, ¿Me estoy encontrando mucho verdad ?, ¡Que tonta! —Se insulta ella sola con un tono de voz más bajo— Perdón ... a veces suelo hablar de más. Reí un poco, en verdad me pareció muy tierna. No te preocupes, sí. Créeme que no puedo estar mucho tiempo sin ella —Me giré para verla— y ... no tiene mamá, te agradecería que no lo nombraras frente a ella —Le dije en secreto. —Lo prometo —Dijo ella sonriendo rápidamente. En ese momento, llegó Charlotte a nuestro lado. —Y dime, Elly - Comenzó muy propia, mientras se sentaba— ¿Tienes hijos? Pude notar que Elaine se tornó completamente roja— No, no, no. Para nada ... ni siquiera tengo novio —Rió un poco. —¡Charlotte! —La regañé, y pronto reaccioné— ¿No tienes novio? —La pregunta de un pobre hombre incrédulo se formuló, con el ceño fruncido, gracias a la confusión que causó lo que acababa de decir— ¿Por qué? Ella rió de nuevo— Ahora veo de donde Charlotte es tan ... informativa. Reí también, pero esta vez apenado - Lo siento, es solo que ... creo que es raro. ¿Por qué? —Me exigieron curiosa. —Olvídalo ... —Dije sacudiendo mi cabeza con una sonrisa, por supuesto que no podría decir que podría parecer hermosa. —Papi ... ¿Qué se cree Gilberto ?, ¡Tengo hambre! —Exclamó, un tanto fuerte. —Charlotte, si gritas, menos atenderá —Le advertí y en eso, llegó uno de los meseros. —Pero mira a quién tenemos aquí. La princesa Charls, ¿Cómo está su alteza? —Muy bien Chocho, gracias. Pero tengo hambre ... ¿Me puedes traer mis tacos de ochenta? —Diji Charlotte con toda la seguridad existente en el mundo. —Los cuatro de siempre, ya sabes Chocho —Dije yo, corrigiendo el pedido de Charlotte— Yo quiero lo de siempre, ¿Y tú? —Le pregunté a Elaine. —Yo, tacos de carne asada, por favor —Dijo ella con una linda sonrisa. ¿De tomar? —Preguntó Chocho. —Agua —Articularon las dos al mismo tiempo, lo que hizo que se observara por un momento y pronto se rieron entre ellas. —Chocho —Llevamos Charls antes de que se jubile— ¿Me puedes traer una nieve cuando termine mis tacos? —Lo que la realeza pida —Le aventó un beso y se fue. Todos ellos apreciaban bastante a Charls. —Y bien Elly, entonces ... ¿Te gustan las golosinas? —Continuó su entrevista. —Charlotte, ¿Por qué le haces tantas preguntas? La vas a enfadar —Dije yo. —Claro que no —Dijo Charlotte— ¿Verdad que no? —Le pidió a ella. —Por su puesto que no, puedes hacerme todas las preguntas que quieras. Sí, me encanta todo lo dulce, de hecho, me considero Azucadicta. Reí ante su comentario. —Woah ... papi, ¿Mañana podemos invitar a Elaine al parque con mis tíos? Es viernes ... y viene Queis. —Claro, si ella quiere, y no tiene nada más que hacer —Solté. ¿Podés ir con nosotros?, ¿Anda, di que sí, di que sí, di que sí, ¿Sí? —Le rogó Charlotte. —Claro que sí —Contestó con una sonrisa, como siempre. Comenzó a ser difícil para mí dejarla de mirar. —¡Wuju !  —Exclamó, y en eso vio que Chocho venía con nuestras órdenes— Doble  ¡Wuju! Gracias Chocho —Dijo frotando sus manos y saboreándose. Comenzamos a cenar y pasamos un rato maravilloso maravilloso. Elaine y Charlotte se llevaban muy bien y eso, me alegraba. Como mar, la noche terminó y no fue hasta la tarde siguiente que fuimos al parque los tres juntos. Los chicos y Queis ya estaban ahí, patinando. —Hola a todos —Los saludé. —Hola Dam ... ián —Contestó Joseph con la boca abierta al ver a Elaine. —Tíos, ella es Elaine, pero yo le digo Elly. Ustedes también pueden llamarla así —La presentará Charlotte, mientras la tomaba de la mano y la empujaba hacia los chicos— Elly, ellos son mis mis tíos: Joseph, Alan, Alonsito y Freddy. —Oye, ¿Por qué a Alonso lo presentas con cariño? —Le pedí Alan, confundido. —Si, ¿Acaso hay favoritismo aquí? —Reclamó Joseph. —¿Cuántos chocolates te dio Charlotte Mout? —Replicó Freddy en forma de pregunta. No es favoritismo —Les aclaró Charlotte muy seria— Es sólo él él se ve más chiquito —Terminó, encogiendo sus hombros y parándose de puntitas. No les tienes que explicar nada Charls, déjalos —Dijo Alonso, cargando a Charlotte en brazos— Hola Elaine —La saludó con una gran sonrisa. —Hola a todos —Contestó igual y todos la saludaron con la mano, alegremente. —Elly ¿Sabes patinar? —Le pidió Charlotte. —Um, no mucho. No tuvo buenos maestros. —Y, te ... ¿Gusta? —Preguntó Charlotte como si le costara, tuvo miedo en su mirada. Mi hija era rara vez. —Si —Sonrió. —Woah ... —Expresó Charlotte como por enésima vez, con un brillo en sus ojos— Papi ... ¿Qué te parece si te casas con Elaine? —¡Charlotte! —Exclama rápidamente con mis ojos muy abiertos, y probablemente más rojo que un tomate. Ella tan solo rió - Ven Charlotte, mejor enséñame a patinar —La sufrido en brazos, quitándosela a Alonso y se fueron, junto con Queis, un tanto retirado. Ambas recibidas a darle clases particulares de  skate. —Y ... ¿Quién es? —Me pidió Freddy. —Es hija de una de las mejores amigas de mi mamá - Contesté sin despegar mi vista de ella, según yo, cuidaba a Charlotte con la mirada, pero ... Sinceramente la consideró a ella. —Ajá ...— Soltó Alonso, queriendo más información. —Se quedará en mi casa un tiempo. -¡QUÉ! —Exclamó Joseph— Woah, yo ... yo ... ¿Me das asilo en tu casa? —Preguntó rápida y tontamente. Tan solo lo fulminé con la mirada.  
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD