capitulo ocho
Creo que voy a perder la cabeza Algo dentro de mí, no puedo rendirme Creo que voy a perder la cabeza Ruedo y ruedo hasta que no tengo suerte Sí, ruedo y ruedo ' hasta que se me acabó la suerte, siento algo en el fondo Más caliente que una corriente de chorro ardiendo Tengo una sensación en el fondo Está tomando, está tomando todo lo que tengo Sí, está tomando, está tomando todo lo que tengo Porque nadie te conoce , cariño, como yo y nadie te ama, cariño, como yo. Ha pasado tanto tiempo, ha pasado tanto tiempo, tal vez eres incombustible porque nadie me salva, bebé, de la forma en que lo haces, creo que voy a ganar esta vez Montando en el viento y no me rendiré Creo que voy a ganar esta vez Ruedo y ruedo, hasta que cambie mi suerte Sí, ruedo y ruedo, hasta que cambie mi suerte
-Incombustible
Me levanté temprano y me conocí a la ducha. Al salir me puse unos jeans, Mis zapatillas y un polo marca tres cuartos. Arregle mi cabello en una cola y agarre mis llaves junto a mi teléfono.
¿A dónde vas tan temprano? —Me espera frunciendo el ceño — Creía que tú turno era a las ocho ...
—Renuncie al bar. Ahora estoy de camino a una entrevista de trabajo en una pastelería — El suspiró y se acercó para abrazarme.
—Renunciar fue lo mejor— Beso mi frente y yo lo abrace — Te quiero mucho mocosa.
—Elliot ... cuídate mucho ¿Si? —Bese su mejilla y sonreí.
Salí del departamento y bajé corriendo las escaleras. Wesley bajó del auto y me abrió la puerta.
—Buenos días señorita Miller ... ¿Lista para su primer día en la pastelería? —Asentí y subí al auto.
—¿Cuál es tu apellido? —Le pregunté a Wesley y me sonrió.
—Tucker — Subió y encendió el vehículo. Me coloqué el cinturón y comenzó a manejar hacia la pastelería: Creo que deberíamos salir hoy ...
¿En serio? —Pregunté y él asintió.
—Si — Giró el rostro para verme y luego miró nuevamente el camino — Pero primero te conseguiremos el trabajo y luego planearemos nuestra cita.
—Así que es una cita — Sonrió y estacionó el auto.
—Bienvenida a Cupcakes World — Dijo abriendo la puerta y haciéndome entrar — ¡Ben! ¿En donde estás?
—¡Wes! —Dijo una niñita y corrió para treparse de Wesley.
—Amigo — Saludó un chico saliendo. Se acercó a Wesley y dio unos golpes en su espalda — ¿Ella es la chica?
-Si. Verás ... no está familiarizado con esto, pero aprende rápido — Pasó un brazo sobre mis hombros y me apego a él.
—Soy Hayley, Buenos días — Tendí mi mano y el estrechó.
—Buenos días. Mi esposa está adentro y ella te ayudará en todo esto, Yo solo manejo el dinero aquí. Ella es mi hija. Por cierto, Soy Louis y mi esposa Leah.—Le sonreí a la pequeña.
—Listo. Tengo que ir a arreglar un par de cosas así que volveré luego a recogerte—Besó mi mejilla y se despidió del chico.
—Ven, Te presentaré—Me llevo hasta la cocina y una chica se acercó riendo a nosotras—Ella es Hayley...
—¡Hola! Te voy a mostrar todo rápido. Bueno está es la cocina. Ya mejor vienes ¿Sabes hacer pastelitos?—Me preguntó y yo negué.
—Le daré el libro con la receta...Amor, Anda toma desayuno y yo me encargaré de enseñarle las recetas—Le dio un beso y ella salió—Trabajamos con diferentes sabores pero te mostraré el más simple, Vainilla.
Me enseñó a hacerlo siguiendo la receta, En realidad solo me dijo que siga la receta y el se fue.
El resto del día me la pase haciendo masa de vainilla y metiéndola al horno. Al final de mi turno la niña estaba revoloteando a mi alrededor sin dejarme avanzar.
—¿Wes es tu novio?—Preguntó y yo negué—Ya muy bien, Porque el es mi novio y si tú estás con el yo me molesto.
—Eres muy niña como para tener novio—Le sonreí—Adiós.
Continúe mezclando hasta que Wesley entró a la cocina como si nada y se apoyó de lado sobre la mesa.
—Lindo delantal. Tu turno acabo, Es hora de nuestra cita—Empezó a jugar con los utensilios por lo que golpee su mano—Ya vamos...
—Espera, tengo que limpiar esto—Limpie todo lo que usé y me quite el delantal—Ya...
Agarro mi mano y luego de despedirnos subíamos a su auto.