Verlo frente a mi, con esa cara de idiota que tiene, es algo que no olvidaré jamás y que esta siendo algo bastante satisfactorio de presenciar. - ¿¡Qué carajos haces aquí y con mi mujer!? - dice el muy imbécil intentando ingresar al lugar, lo que claramente no le permito. Esta eufórico, respira como si fuera un animal enfurecido a punto de matar a su presa y lo entiendo pero él la jodio y ahora debe entender que ella ya no le pertenece, de hecho jamás lo hizo por que no es un objeto y aunque lo fuera, la cago y debe afrontar las consecuencias de sus acciones. Así que, realmente no se que hace aquí y menos, cuando se casa en unas horas con la mujer con la que le fue infiel a su esposa. - Si das un solo paso más, no me molesta moler tu patética cara a golpes - le hago saber cruzándom

