- Sebastián, soy la esposa de tu hermano – dijo tratando de alejarse un poco de él - Eres su esposa, pero has sido mi mujer, eres mía Alicia, eres mía, me equivoque contigo lo sé, perdóname – Sebastián, camino hacia donde Alicia, estaba de pie - Por favor Alicia, déjame conquistar tu amor de nuevo, deja que este cerca de ti y de mi hijo – Sebastián, tomo las manos de Alicia, entre las suyas y se arrodillo. Alicia nunca imagino ver a Sebastián de esta manera, le dolía, pero no era fácil perdonarlo y mucho menos creer que su amor era sincero. - Levántate por favor no me hagas esto Sebastián – Alicia dejo correr sus lágrimas mientras Sebastián, continuaba de rodilla frente a ella - Tuve que perderte para darme cuenta, que me enamore de ti, des

