Capítulo 17 Una hora y medios paso de aquel encuentro, Aimé fue y vino unas tres veces más o menos, una de esas veces trajo cuatro libros: Orgullo y Prejuicio, El coronel no tiene quien le escriba, Nuestra señora del París y En la Sangre. Son libros que en su tiempo fueron objetos de mi amor y encanto, hechos, algunos aún lo son, tomé la edición coleccionista e ilustrada de Nuestra señora del París y repase cada detalle del lomo con suavidad. Admiraba aquel objeto, olvidándome por instantes la situación en la que me pareció al abrirlo exactamente en la mitad, encontré una nota de mi secuestrador. Querida Amelia: Este es un pequeño presente de mi parte para intentar hacer más cómoda y placentera tu estadística aquí, todos los demás agregarán cualquier cosa que

