- ¿Zusumi? – era Leo - Hija ¿Qué te ocurre? – todos me miraban sorprendidos. Se hizo un incómodo silencio - Eh… Nada ¿Por qué? – de pronto sentí húmedas mis mejillas, me limpié. Y me quedé viendo asombrada a mi padre. No me había dado cuenta que había llorado - Zusumi ¿te duele algo? - No, no es eso… Es que estaba bostezando, de seguro es por eso… Ni siquiera me había dado cuenta – mi risa sonó robótica. Pasó una semana desde aquel pequeño incidente, ah y claro que también una semana desde que July se la pasaba pegada como chicle a Henry. - Yo propongo que mi melliza cocine está vez, a ella no le ha tocado - Es verdad - Gracias – le hice una mueca a Leo – Eres el mejor hermano – en mi voz se podía escuchar ironía Cuando había preparado casi todo July entró en la cocina - Hola Zu

