A media mañana del día siguiente, Cole, ya de regreso en Mykonos decidió ir directo al despacho de Adere a llevarle los documentos. —Buenos días —Saluda Cole a la secretaria de Adere. —Buen día, señor Kapsalis —Le responde Lua desplegando su acostumbrada agradable sonrisa—. ¿En qué puedo ayudarle? —Adere, perdón la Licenciada Galanis ¿Se encuentra? —Le inquiere Cole. —Sí, ya lo anuncio —Le informa la chica tomando el auricular del teléfono local y marca la extensión. Mientras tanto Cole, se dio la vuelta y caminó unos pasos dentro del reducido espacio, a la espera de que le permita el acceso. —Puede pasar Licenciado —Le notifica Lua señalando hacia el pasillo—. ¿Gusta un café? —Si no es molestia, sí —Acepta Cole y luego se dirige por el pasillo hasta la oficina de Lea llevando en su

