Totalmente adolorida, sintiéndose en riesgo por el malestar que viene sintiendo en el bajo vientre, Léa descendió del avión en Atenas. Son seis meses de embarazo son los que lleva a cuesta, seis meses de una vida casi en soledad, seis meses padeciendo al haberse entregado a Cole. Pese a darse cuenta de sus sentimientos recientemente, concluye que seis meses es el tiempo que viene luchando por sentirse rechazada. Con la ayuda de un funcionario del aeropuerto abordó un taxi de alquiler que la llevó hasta su departamento. Por momentos sintió deseos de continuar el viaje hacia Mykonos, ir a los brazos de su hermana; pero el hecho mismo de la sorpresa del embarazo para Adere y al sentirse tan mal ante el dolor que ha ido aumentando de intensidad, decidió ir directo a su casa. No se siente en

