Tom, Bruce y Ashley no sabían qué hacer, entre ellos había comunicación mental sin necesidad de emitir palabras. -Si corremos -pensó Bruce- no creo que los señores Risk nos alcancen ni aunque se transforman en lobos. -Me da pena, creo que necesitan saber lo que ocurre con sus hijos. Dijo Ashley -Sé lo que piensan chicos. Fui Alfa de esta manada y me alegra mucho ver que heredaron habilidades excepcionales de su clan. Supongo que Seth y Carl no quieren que vayamos a ayudarlos, pero mi esposa y yo decidimos que estaríamos en esto aunque nos cueste la vida. Les pido por favor que me digan que saben y ¿por qué estaban aquí?... El cuento de la joya perdida guárdenselo, por favor. Helen esperaba con ansiedad la llegada de sus hijos, cuando observa que además de la camioneta donde viajaban

