Soy creyente, que en ocasiones cometemos error tras error, creemos que tomamos la mejor decisión que podría suceder en nuestra mente, con tal de no herir a las personas que amamos, pero, después, la vida cambia de color, estamos tan concentrados en no querer herir a nadie, que dejamos pasar por alto cada uno de los deseos que se encuentran en nuestro interior. Comenzamos a perdernos, y en ocasiones, es demasiado tarde para ir hacía atrás, no tenemos otra oportunidad.
Subí a la motocicleta de Jackson, los vería en la fiesta, a Alana y Francis, puesto que habría terminado por quedar con Jackson de ir por unas cosas que habrían hecho falta.
—Más les vale no tardar —, Cruzó sus brazos Alana, con toqué de enfado—, Con la edad comienzan a ser más lentos.
—Tonta—. Rodé los ojos—, No tardaremos, los vemos allá.
—Irán a terminar lo que aquí empezaron—, mencionó burlesco Francis, mirando hacía nuestro entorno—. Que se irán a rentar una habitación.
—Son unos tontos—, Chillé, escuché la risa ronca de Jackson, quien no apeló ante lo que mis amigos decían con burla.
—Los vemos en un rato.
Quizá fue el destino, quien nos habría colocado en el lugar y hora inadecuada, pero, habría dado por hecho que habría más cosas que debía comenzar a entender, pasamos frente a Shawn, quien me miró con cierto toque de enojo, a mí y a Jackson, no nos dijo nada, pero podía ver en su mirada oscura, que el enojo recorría cada parte de su cuerpo, siempre fue demasiado expresivo.
Condujo él por un rato, me mantuve callada, aferrándome al cuerpo de Jackson y pensando en cada una de las cosas que habrían pasado hasta el momento de hoy, las dudas crecían—más que nunca—y la vida me parecía un chiste demasiado extraño, todo lo que habría estado pasando los últimos días, parecía irreal, al igual que la vida.
Se detuvo, en un pequeño parque, donde se encontraba vacío ante la hora, baje, para mirarle con un toque de confusión, creía que iríamos por cosas que habrían hecho falta, no que me terminaría por traer hacía un parque.
—¿Qué hacemos aquí? —, indagué—, ¿Jackson?
—Ver meteoritos—, expresó sin gracia, para caminar, le seguí—. Estuve pensando en demasiadas cosas, desde que comenzó la carrera, en realidad.
—¿Sí? Creía que tus neuronas no podían hacer dos cosas a la vez—. Me mofé, para terminar por sentarme en uno de los columpios—. ¿En qué pensabas Jackson?
—En ti—, confesó, fruncí las cejas con un toque de confusión.
—Se que soy irresistible, pero, ¿De verdad pensaste en mí durante toda la carrera? —, expresé burlona—. Eso es novedad.
—No en la manera que piensas, no te emociones—, Se sentó junto a mí.
Comenzaba a creer que se debía a lo que me habría dicho, que sentía que no se trataba de mí, justo lo que yo pensaba acerca de Shawn, que parecía ser que teníamos el mismo cuerpo, pero el interior de nosotros, no existía más.
—¿Entonces? —, pregunté con duda, no quería seguir indagando, pero también tenía aquella duda dentro de mí cuerpo—, ¿Seguirás pensando en mí?
—No seas tonta… Estuve investigando sobre unas cosas, paso una estrella fugaz hace unos días, ¿Sabías al respecto? —, preguntó a lo que le miré con confusión—. Pedí un deseo.
—¿Qué pediste?
Se quedó callado por unos segundos, a lo que le miré, parecía estar indagando en sus pensamientos, sin querer decirme directamente sobre lo que sucedía, ¿Podía ser que un deseo se cruzará en medio del lugar? Si estábamos en diferentes continentes, “de algún modo”, y en mi realidad, en diferentes tiempos, ¿Podría ser que…?
—Quería estar más cerca de ti, es decir, cuando estabas aquí, comenzaste a enamorarte de Shawn—, mencionó con tono bajo—, Dijiste, que querías regresar un tiempo, para saber de él, puesto que nunca pudieron hablar.
—Seguro me golpee la cabeza cuando te dije eso, no podría sentir nada por Shawn—, Mentí mirando hacía mis tenis—. ¿Pero que es lo que deseaste?
—Desee, que el destino hablará, no te diré con claridad que fue, pero desee que estuvieras aquí, pero tú—, expresó a lo que fruncí las cejas—. De la niña molesta que le jalaba las trenzas en la escuela, no aquella chica popular que adoraba ser el centro de atención, compitiendo con Nicole.
—Estás enloqueciendo. Yo…
—Pero, creo que tu le pediste un deseo a la misma estrella—. Señaló a lo que fruncí ligeramente las cejas—. Porque estás aquí, con demasiada insistencia de poder hablar con Shawn, cómo si conocieras lo que era.
—Creo que deberíamos de ir a la fiesta…
Su mano me tomó del brazo, frenándome, le miré con una mueca pequeña, pero de igual modo, no me soltó.
—Creo que le pediste un deseo a la misma estrella, pero no te funcionó, no del cómo tu quisieras, ¿Cierto? —, Me señaló a lo que encogí mis hombros ligeramente—. Quizá, las cosas no están saliendo cómo tu lo quisieras.
—No se de que me hablas, ¿Deseos? Por dios, son meras…
—No me digas que son casualidades, cuando te mencionó temas y si quiera los recuerdas preciosa—, me dijo con burla, tomándome del rostro—. Se que no recuerdas las cosas, pero quiero saber, si tiene que ver con el deseo.
—Jackson…—, Alargó con un toque de duda, tomó mi mentón—. ¿Qué deseaste?
—Me equivoqué—, mencioné mirando hacía el frente, tomando un poco de aire—. Nosotros, Shawn y yo… Lo éramos todo, lo éramos…
Teníamos una vida estable, no perfecta, después de dejar de idealizarlo durante estos últimos meses, me di cuenta de ello, pero lo teníamos, una amistad que nos llevaba al punto del desastre, suspiré con pesadez, pasábamos tardes largas, hablando, nos contábamos todo, absolutamente todo.
—¿Y qué paso?
—Crecimos, quería comerme al mundo, temiendo de sentir por absolutamente nadie, sólo quería vivir—, Resoplé—. Sin sentir por nadie, sólo vivir.
Y no era que no creía en el amor, porque habría visto a tantas personas que el amor les habría resuelto la vida, pero en la mía, habría sentido el corazón roto en diversas ocasiones, me habrían partido el corazón en cientos de pedazos, sin siquiera ser pareja, que decidí, no encariñarme.
—Creí qué si podía evitar el amor, mi vida sería perfecta, y sigo evitándolo, pero… En medio de ello, perdí a Shawn—, Me quedé mirando hacía la nada—. Quizá era cómo debía de ser, pedí un deseo, en medio de una pelea con Shawn, y mí deseo me trajo aquí.
—¿Qué fue lo que deseaste Blake?
Me sentí apenada, podía decir que todo esto era diferente a lo que yo conocía, diferente a mí realidad, a mi mundo, a pesar de que me encontraba en él, ¿Mi vida habría cambiado la vida de los demás? O sólo era imaginación mía.
—No tiene caso Jackson…
—¿Qué fue lo que deseaste bonita? —, me dijo con un toque de confusión.
Es que era difícil mencionar que, en un enojo, en un arranque, terminé por desear no haber conocido a Shawn, ¿Eso me hacía mala persona? No lo sabía.
—Lo que sea. Lo que desee terminó por cambiar mi mundo, regresé de España, sin saber que me habría ido para allá, hubieras visto, el desastre que pareció cuando desperté, afortunadamente Alana no me mando al loquero—, reí, para mirar en su dirección—, Después, les conté todo, a Alana y Francis y mi histeria de no poder recordar absolutamente nada…
Se portaron en realidad bastante comprensibles, fue cómo si a pesar de que sonará a un disparaté, quisieran apoyarme, ayudarme a poder recuperar la vida que sentía yo que no tenía más, no sabía porque, pero lo hacían.
—Decidí, intentar retomar la amistad que tenía con Shawn, pero cada vez que me acercó a él, con cada una de las palabras que le digo, no lo sé…—, me quedé callada por unos segundos—. No lo conozco, en realidad, no lo hago, creo que es una de las cosas que más me genera ruido, porque por mucho que intenté arreglarlo, no sucederá.
—¿Te decepciona?
—No lo sé—, añadí—, porque a pesar de que quisiera volver a ser su amiga, creo que nosotros dejamos de tener un vínculo desde hacía bastante tiempo.
Era más costumbre, se trataba de algo que habríamos mantenido por demasiado tiempo, que ahora, que en realidad hacía todo por intentar que esto se arreglará, no podía, eso me hacía más ruido de lo que creía que podría tener alguna vez.
—Las cosas mejorarán.
—Seguramente, si tu pediste que el destino pusiera las cosas en su lugar, quizá podré encontrar cual es el mío—, expresé pasados unos segundos—. ¿Es de lo que querías hablar? Seguro piensas que es una tontería.
—No en realidad. Confió en ti—, Encogió sus hombros, me soltó del brazo y se levantó también—. Si tu dices, que las cosas comenzaron a ser así, es porque así fue.
Pero no sabía, si en realidad debía de seguir contando estas cosas, seguro encontraría a una persona que terminará creyendo que era una lunática, que debería de estar en algún lugar donde me brindaran apoyo psicológico, puesto que la historia que salía de mis labios si quiera se escuchaba real, no más que un simple cuento, una fantasía.
—Vamos, hay una fiesta que seguro será increíble que nos estamos perdiendo—, me recordó a lo que asentí—. Además, te ayudaré.
—¿A qué me ayudarás?
—A recuperar tu destino, ambos sabremos, donde se supone que deberíamos de estar.
Le di una sonrisa, no negaré que agradecía con demasiada fuerza sus palabras, habrían sido días bastante complejos, mismos de los cuales creía que terminaría saliendo herida de aquí, por un par de segundos, me quedé en silencio, ambos subimos a su motocicleta y emprendimos el rumbo hacía donde deberíamos de ir.
Quizá fue un poco de dudas, de imprevistos, pero sentía, que habría comenzado a perder la cordura, de la misma que, me quedaba bastante poca. Realmente, sentía que habría sucedido algo dentro de mí, quizá las dudas comenzaron a avanzar con demasiada rapidez.
Resulto ser, que Jackson no necesitaba nada que llevar a la fiesta, sino que quería terminar aquella conversación, lo más pronto posible, condujo hacía aquel lugar, mientras yo no dejaba de pensar en lo que se supone que sería el futuro, habrían pasado ya unos días y creía que no habría avanzado absolutamente nada. Después pensé en lo que me pidieron mis amigos como el reto de haber sido quien más ebria se puso, habría besado ya a Jackson, pero no podía imaginarme en la cercanía de Shawn, y besarlo, me parecía demasiado, si era honesta, por lo cual, sentía que no lo haría en realidad.
Apenas llegamos a aquella casa, noté cómo es que las personas habrían comenzado a llegar ya, parecían emocionadas, sin dudarlo camine hacía la cocina, no dejaba de pensar en lo que habría sucedido con Jackson, ¿Debí de contarlo?
—Por fin llegaste, creí que tardarían mucho más—, Expresó Alana con tranquilidad—, ¿En dónde estaban?
—Paseando.
—Aún te falta besar a Shawn—, Expresó con coquetería Francis—. Aunque pudimos notar una cosa.
Sabía que dirían que…
—El beso, fue cómo si lo quisieras de verdad, cómo si hubieras estado esperando por mucho tiempo haberlo besado—, Señaló Francis—. ¿Fue eso? ¿Te gusta Jackson?
Mi mirada se centro en Shawn quien iba adentrándose en la fiesta sólo, creí que llegaría con Nicole, aunque no podía parar de pensar en cómo es que habrían peleado, estaban enojados, cómo si hubieran deseado que esa noche no hubiera sucedido.
—¿Un triangulo amoroso? —, pregunté con burla, a lo que negué con desdén—, ¿Se trata de eso acaso?
—No, están enloqueciendo con lo que esta sucediendo, lo exageran—, Expresé con tranquilidad, tomando un poco de cerveza—, Así que, porque no…
—Ahora vengo—, mencioné dejando una mirada nerviosa contra ellos.
Caminé hacía afuera, necesitaba un poco de aire, ¿Era acaso que si estaba demasiado nerviosa? No lo sabía, no sabía si me gustaba en realidad Jackson o Shawn, ya no quería salir con Shawn, puesto que comenzaba a tener demasiadas dudas, sobre absolutamente todo, sentía que…
—Así que sales con Jackson—, La voz de Shawn me sobresalto—. ¿desde cuándo?
—¿Por qué lo dices? ¿Por el beso? —, pregunté con desaires mirando hacía mi cerveza, terminando por sentarme en el pasto—. Creo que estás completamente loco.
—No lo creo, creo que es la razón por la cuál el decidió que se iría de aquí, porque están enamorados uno del otro—, Se mofó con burla, sin embargo, podía ver el enojo dentro de sus pupilas—. ¿Es por ello?
—Por favor—. Rodé los ojos.
Podría sentir cómo algo dentro de mi interior comenzaba a avanzar con demasiada fuerza tomé con más fuerza la cerveza para darle un trago, todos parecían estar centrados en lo que sentía yo en realidad, eso me confundía, ¿Por qué parecía importarles tanto? Sólo era una chica de aquí que había intentado perseguir su sueño de irse a España, lo logró.
Parecían tener más interés los demás que inclusive mi familia, quien parecía demasiado horrorizada del haberme visto de nuevo, cómo si hubiera sido una desgracia, ni siquiera podía comprenderlo.
—¿Qué sucede?
—Que perdí la memoria—, me mofé intentando encontrar las palabras adecuadas—. No recuerdo con claridad muchas de las cosas que sucedieron cuando viví aquí.
—¿Es eso? —, preguntó a lo que asentí—, Eso es…
—Pero por alguna razón, te recuerdo a ti—, Seguí mi mentira—. Alana dice que es gracioso, puesto que nosotros jamás fuimos amigos…
—Sí, no lo fuimos—, Señaló a lo que hice una pequeña mueca, esperando que lo que habría dicho cambiaría—. Pero… ¿Por eso fue acaso que me buscaste a mí? ¿Querías respuestas?
—Sí, quería poder conocer el pueblo con la esperanza de que algún recuerdo vano llegara a mí cabeza, pero no sucedió…
Quizá dicen que hay un momento, en que muchas cosas desatan otras, es un aleteo, ahora, con todo lo que habría sucedido en mi vida, comenzaba a ponerle más atención a los pequeños detalles, a lo que sucedía en mi entorno, todo lo que alguna vez me resulto una tontería, hoy parecían ser ciento y un dudas que comenzaban a crecer.
—Siempre, te miré en los pasillos, me parecías una chica bastante extraña, por decirlo poco—, Recalcó a lo que fruncí las cejas, le miré con un toque de atención, esperando poder comprender lo que sucedía—. Era cómo si algo dentro de ti hiciera que tuviera más dudas que respuestas.
—¿Qué dices?
—Tú si solías hablar con todo el mundo, con cada persona que se cruzará en tu entorno, pero por alguna razón, cada que mirabas en mi dirección comenzabas a huir, cómo si no desearás verme, ni siquiera saber el por qué, nos encontrábamos en el mismo lugar.
—Creo que exageras.
—No lo hago—, Se inclinó hacía mí un poco y sus ojos me miraron con demasiada atención, estaba examinando cada uno de los centímetros de mí piel, estaba completamente lleno de pensamientos que no podía escuchar, su mano se colocó sobre la mía—. Siempre estuviste ahí, pero huías de ello, de cualquier interacción conmigo.
—¿Era tan mala? —. Pregunte con un toque de duda—. Yo…
—Sólo parecía que no querías saber nada de mí, quizá con las competencias que tenías con Nicole—, Mis cejas se fruncieron levemente—. Siempre competiste con Nicole, aunque, ella siempre te ganaba.
—Sí, tenía esa duda… Cuando me miró parecía tan familiarizada, inclusive podría decir que parecía emocionada de verme, aunque creía que podría estar más lejana de la realidad.
—Estabas en lo correcto, así que… ¿Puedo hacer una cosa Blake? —, Preguntó a lo que le miré con un poco de confusión—, Quizá esta noche podrías haber ganado a Nicole, después de todo.
No entendí de que era lo que hablaba en realidad, le miré con atención esperando que continuará respecto a lo que podría decirme, pero sus ojos me miraron con atención, su sonrisa estremeció mi piel con demasiada fuerza.
Pero no decía nada, sus labios parecían sellados, cómo si no quisiera hablar de absolutamente nada, mis ojos se centraron hacía Nicole, quien miró en mi dirección, mis ojos se centraron de nuevo a Shawn, quien me dio una sonrisa, para posar sus manos en mi dirección, en mis mejillas. Me tensé, no quería hablar con el sobre esto, no pensé que a esto se refiriera.
Se acerco un poco a mí, para sonreírme.
—¿Sabes que procede con ladrón que roba a ladrón?
Me quedé callada, miré hacía Nicole de nuevo, quien parecía demasiado herida por lo que estaba sucediendo, sentí la culpa recorrer mi cuerpo de manera dramática. ¿Cuándo fue que comenzamos a pelear?
Ahí recaí en algo.
La pelea.
Mis ojos se centraron a Jackson, quien miraba con las cejas fruncidas hacía acá.
—¿Blake?
—No, no—, Me separé de él, para levantarme—. Estás saliendo con Nicole, ¿No es así? —, pregunté.
—Blake…
—Aún si quisiera besarte, o no—, Miré hacía Nicole—. No soy de ese tipo de personas, no lastimaría a Nicole de ese modo.
Aun si ella me habría lastimado a mí.
Creo que una de las cosas que más me dolió, es que no sabía si nos enamoramos tanto de un verso, que idealizamos tanto lo que sentimos, que se desvaneció, quizá nunca existimos, quizá éramos aquel fuego, al que nos aferramos en aquella caverna, con miedo de quedarnos sin luz, en medio de la soledad y hoy que la vida se llenó de luz para ti, no necesitaste más de mí.
Y no necesitamos curitas, no éramos colegas, no éramos más que dos personas aferrándose a una vida.
Quizá, solo éramos una historia vieja, que no debió pasar.
—Trueno.