Hailey —Tengo que regresar, el trabajo llama, pero si necesitas algo no dudes en decirme. —Por supuesto, estaré al pendiente de cualquier cosa que ocurra. Alguien tocaba la puerta de manera desesperada, Isaac iba de salida así que se levantó para abrirla, nos tomó por sorpresa la visita de Diana. —¿Isaac? ¿Qué haces aquí? —Vine con Hailey a hablar de unas cosas, si me disculpan —abrochó el botón de su saco y salió de la casa. Diana entró y se sentó en el sofá, permaneció callada unos minutos, se le veía asustada. —¿De dónde conoces al abogado? ¿Qué te dijo? —cuestionó preocupada. —¿De dónde lo conoces tú? ¿Qué es lo que sabes? —repliqué. —Es mi abogado. —También el mío —nos miramos confundidas. Después de aquella escena ambas nos encontrábamos asustadas de que alguien pudiera de

