Landon —¡Eso fue una locura! —exclamó mi amigo. —¿Vieron su cara cuando dijo “pero papi, no puedes hacerme esto” —comenzó a reír —pobre chica, está acabada. —Y que agradezca que no pusimos esas fotos en toda la escuela —agregué. —Bueno Adam, espero que al menos esto te haga sentir mejor. —¿Bromeas? Mi felicidad durará por meses, muchas gracias chicos, los quiero —se acercó y a ambos nos abrazó —tengo que volver a mi casa, mañana tengo que ver con qué cara llega Charlotte ¡Los veo luego! Quedábamos solo ella y yo, la había invitado a pasar, pero dijo que tenía cosas que hacer, no imaginaba qué cosas, ya era algo tarde como para realizar algún trabajo, si es que eso hacía. —Espero que no sea por mi madre que no quieres entrar. —¿De qué hablas? —sonaba preocupada. —Creo que la prime

