Se había vuelto un adicto al trabajo. Solo sacaba el tiempo para ver a su hija y luego se sumergía en todos los contratos y proyectos que debía llevar a cabo para así no pensar mucho. Para no darle riendas sueltas a sus pensamientos y terminar desahogando sus penas en alcohol. Había cambiado su número de teléfono, ya que cada cierto tiempo recibía llamadas de números desconocidos. No sé molestaba en contestar sabía que era Ellie y lo que menos deseaba era involucrarse nuevamente con ella. Teniendo que está pudiera volver a usar a su madre otra vez no tuvo más opción que contarle lo que había sucedido. —Si, Ellie te llama, por favor no contestes.—Vincent trato de aconsejar a su madre. La relación entre ellos se había deteriorado, pero aún así no podía dejar que su madre se viera afe

