Claire había pasado la semana completa feliz. Jack se había tenido que marchar nuevamente, sin embargo, ahora que Adeline estaba menos susceptible a la idea de que ella estuviera junto a Jack, parecía que todo había salido de maravillas. Claramente ese sentimiento no podía durar mucho. Era fin de semana en la tarde. Estaba en su casa limpiando junto a su hija, cuando Vincent se apareció de repente. Adeline se emociono de ver a su padre, pero a Claire no le gustó. Usualmente el papá de su hija siempre avisaba antes de venir. Claire se seco las manos, controlando su compostura. Ver a Vincent jugar en la sala de su casa no era algo que disfrutara. Pero no podía decir nada, no con Adeline ahí. —¿Vas a durar mucho aquí?—indago Claire, manejando el tono de su voz para que no se escuc

