Su Pequeña esposa enfadada.

1163 Words

Estúpido. Fue tan estúpido. Sara maldijo internamente cuando observó las expresiones divertidas de Eros. Sus ojos brillaban tanto con humor que Sara sintió ganas de abofetearlo para deshacerse de esas expresiones. —¡No lo digas! —Eros abrió la boca para decir algo, pero Sara se apresuró a callarlo. Justo como ella pensó. Ya le hacía gracia que se fueran los dos y se fueran solos; juntos. —Nos vamos de luna de miel. No de vacaciones, sino de luna de miel. Se llama luna de miel —incluso después de que Sara lo callara con dureza, Eros siguió hablando prendiendo fuego a la sangre que corría por las venas de Sara. Su rostro furioso le resultaba divertido. Ella lo miraba como si estuviera obligada a tragarse un pollo entero vivo y no había nada más divertido que esto para Eros. —¡P-Piensa

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD