Preparaba una valija sin siquiera saber que debía llevar. Nunca hubiera imaginado que viviría algo como lo que estaba viviendo. Paula se sentía en medio de un sueño del que no quería despertar. Había estado toda la tarde junto a Carlos, quién le había explicado con una paciencia, que parecía no tener normalmente, como manejar aquel auto y ella se había animado a hacerlo. En aquel circuito exclusivamente para ellos había manejado por primera vez en su vida y lo más loco era que no había sido el hecho de hacerlo en un auto demasiado lujoso, lo que la había puesto nerviosa, si no la mirada constante de su copiloto que parecía llevar una sonrisa tatuada en su rostro. -¿Sabes? Odio ser copiloto, las veces que he subido con mi padre e incluso con Charles la he pasado demasiado mal.- le había

