El tan esperado día, llegó al fin. Mi abuela estaba emocionada, por fin mi destino se cumpliría. Yo no me encontraba feliz, no era algo que quería en verdad, pero tenía que hacerlo por el bien de todos. Mi abuela había preparado mi atuendo y era hermoso, por un momento pensé que podía usarlo para que Noah lo viera, si aún se encontrará aquí. Me cambie y salí de la habitación para encontrarme con mi abuela, misma que me llevaría hasta el lugar donde se celebraría nuestra unión. Hoy habría luna llena, así que era perfecta para que la diosa nos brindara todas sus bendiciones. —¿Estas listo?— preguntó ella, una vez nos encontramos en la sala de estar. Asentí —¿Dónde están mis cachorras? —Eden y Elyan se encargaron de cuidar de ellas— me tomó del brazo y caminamos hacia la entrada —

