Mi padre y mi suegro recogieron a mi amigo del suelo, uno de cada brazo. Ángel liberó a Tarya y yo caminé delante del grupo para guiarlos hacia la salida, estaba enojada, no me gustaban los secretos y me molestaba más que quisieran dejarme fuera de todo, como si yo no tuviera la capacidad de entender las cosas. ¡Ellos me impedían avanzar con sus mal entendida protección! Una vez fuera, cerré el portal. Lamentablemente, las cosas no estaban mejores en la Tierra, ya no solo se trataba de desastres naturales, también la maldad de la gente había aumentado exponencialmente tras cada minuto en ese lugar con el portal abierto. Las consecuencias no se detendrían y no sabíamos a qué catástrofe podrían llevar. -Hay un duro trabajo para equilibrar el Cosmos de nuevo -comenté de vuelta en la Tierra

