Martes 19 de julio de 2005 – 16:30 horas Es una historia... triste. Pero los matrimonios terminan. Constantemente en este país. Antes, la gente permanecía junta toda la vida y aguantaba cualquier problema. Hoy, esperamos más del matrimonio y, si no lo conseguimos, buscamos un matrimonio mejor. Ella bebió un sorbo de su capuchino, tan seco que solo había un toque de café, justo como a ella le gustaba. No fue el final. Fue cómo terminó. Herí su orgullo. Sé que le dolió verme con Doug así, aunque no tuviéramos una aventura. Dios mío, ojalá no nos hubiera pillado ahí y se le hubiera ocurrido que teníamos intimidad. Clint bebió un sorbo de su capuchino y se lamió la espuma blanca de los labios. Eso dolió, pero no fue eso lo que le dolió en el alma, Debbie. Los hombres pueden aceptar, puede

