Juan Herrera tenía 27 años cuando cometió el error de invitar a bailar a una guapa joven rubia en una discoteca de Jax Beach un sábado por la noche. Desafortunadamente, ella había llamado la atención de Wilson LaMark. Wilson era un estudiante de posgrado de 24 años de la Universidad de Jacksonville. Estaba bastante borracho y no le había hecho ninguna gracia que el apuesto hombre hispano intentara interrumpir a su futura compañera de juegos. Tras dejar claros sus sentimientos, Juan lo noqueó de un puñetazo, tras haber recibido desde niño la tutela de su cariñoso padre, Carlos Herrera. Cuatro amigos de Wilson se ofendieron por las acciones de Juan y la pelea se trasladó al exterior. Antes de que terminara, tres de ellos sufrieron fracturas de nariz y pómulos, y un cuarto, una clavícula rot

