Esa noche recorrieron varios lugares, un compañero golpea su brazo — Entremos acá porque deben estar las mujeres más hermosas de esta ciudad — le asegura .
No eran de esa zona, solamente habían viajado para terminar un negocio para su nueva empresa gastronómica que lograron acabar en poco tiempo . Sonríen, abrazados entran y comienzan a beber. Varias mujeres se les acercaron y una joven parecía tener carácter, les hablaba mal a los hombres que se sobrepasaban . Bebió varios tragos observando como se desenvolvía en ese ambiente, sus compañeros le ofrecieron cualquier mujer pero no entendía de que era el sitio — ¿ Y qué debemos pagar? — pregunta mirándolo .
Levanta su vaso de bebida — Pagas por lo que quieres que estás mujeres te hagan a ti y después nada más — dice riéndose .
Frunce su ceño, vuelve su mirada a esa mujer que llamo su atención y bebé sin parar. Maldice por tener que soportar esas cosas, sabía que no estaban en el pasado pero varias mujeres jóvenes las tenían en ese empleo y no entendía que ocurría . En un año así, tan movido aún existían esas cosas y niega , ve como sus compañeros pagan por obtener un poco de satisfacción . Una mujer quiso tocarlo pero la alejo — No, no — se niega .
Camina hacia él baño, se choca una mujer haciéndole sexo oral a otro hombre y se retira . Nuevamente ve a esa extraña desconocida con poca ropa, bailando con tantas ganas y se veía que tenía unas buenos movimientos . Su espalda derecha, hombros bien firmes y poniéndose de en punta de pie, eso le resultó más extraño porque cerraba los ojos mientras daba vueltas en su propio eje .
La vio de lejos y fue como un flash para su cabeza, camino lentamente por atrás y la tomo de la cintura — Eres hermosa — susurra .
Se mueve al compás de la música y sonríe — No toques demasiado — le pide volteándose y apoya sus manos en sus hombros .
Después de varios minutos quedó observando a esa mujer, hizo que su cabeza volará por ella y sonríe disfrutando del momento — Ven conmigo — dice mirándola .
Niega con su cabeza — Debes pagar para obtenerme y después hablaremos — le guiña un ojo .
Sonríe — Está bien pero debes venir conmigo si lo hago — le ordena .
Asiste — Claro, allí debes pagar — le señala el lugar .
La señala — No te muevas de acá — ordena .
Ella parecía tomarse todo con tanta naturalidad y él nunca había hecho una cosa así, jamás pago por sexo y menos en un lugar así . Golpea la mesa, aparece un hombre y le entrega como una especie de carta — Debes poner ahí el dinero pero antes dime cuál quieres — le ordena .
Mira hacía atrás y la señala — A ella — asegura .
La mira a lo lejos, ella se veía que le tenía miedo porque baja su mirada — Será el doble porque es una de las mujeres más pedidas acá y dependerán de las horas que la quieras para ti — le comenta .
Hace un gesto con su boca — La quiero toda la noche para mí — sostiene .
Larga una carcajada — Eso es mucho dinero y te aburrirás de una mujer así — le advierte .
Saca su billetera y comienza a contar — ¿ Cuánto más quieres? — pregunta ofreciéndole todo lo que tenía .
Cuenta cada billete, ella observa que era mucho dinero el que le había dado y cuando termina le guiña el ojo — Tienes hasta mañana a esa mujer pero no la golpees, porque juro que …— lo interrumpe .
Mueve su cabeza — No le haré nada de eso, adiós — saluda .
Por primera vez había pagado a un extraño para tener a una mujer, parecía estar loco pero camino hacia ella y sonríe — Ya podemos ir a la habitación — le dice tomando su mano .
Cuando ve por qué camino lo llevaba, la detiene — Nada de eso, primero debemos ir a beber algo y festejar — le ordena .
Asiste — Será como usted quiera — sostiene .
Niega, le toma su mano más fuerte y la lleva a la mesa con sus compañeros . Le presenta cada uno, la ve callada y con la mirada por cualquier lado, le toca su rodilla haciendo que lo mire — Tranquila — le pide cuando ve que se sobresalta de repente por sus roces .
Respira hondo para disimular los nervios, nunca había estado solamente sentada con un hombre que no conocía y eso le preocupaba un poco más . No era siempre así, ve como sus compañeras pasan de una mano a otra y no les importaba nada . Ella aún mantenía esa mirada de inocente y escondido toda su vida en secreto . Ese hombre parecía que no era igual a los demás y eso también la tranquilizaba un poco — ¿ Cuándo podré irme? — le pregunta tomándolo del brazo .
Le ofrece otro trago — Mañana recién porque pague para tenerte hasta mañana — le asegura .
Abre sus ojos enormes , lentamente lo suelta — No puedes hacer eso porque yo mañana debo …— se queda callada .
Sube su mano y le toca su mejilla — Nos iremos a mi departamento para encontrar más tranquilidad — sostiene .
Sabía cuál era su tarea en ese mundo, no podía negarse a nada y sólo debía agachar su cabeza, mantenerse en silencio y dejar que todo sea como lo quiere la persona que paga por sus servicios . Jamás nadie había pagado tanto por tenerla tantas horas . Bebé sin parar cómo sus compañeras le habían dicho, si quería ser más libre y olvidarse de todo tendría que emborracharse, cierra sus ojos y disfruta de la música. Escucha como su corazón revivía cada vez que una canción le encantaba demasiado y eso hacía que se desconecte de todo el mundo . Él sonríe cuando la ve en esa situación y acaricia su pierna desnuda — Eres una mujer llena de misterios — le dice al oído .
Abre sus ojos enormes — No lo creo — asegura .
Sonríe y toma su mano — Vamos — ordena .
Le entrega su abrigo, saluda a todos y se ven que festejaban demasiado . Salieron juntos, subieron a un taxi y cuando ve en donde se quedaba él no podía disimular su asombro . Sí era un hombre con tanto dinero no entendía que hacía en un lugar como su trabajo, se imaginaba que estaba casado con varios hijos y siendo un tipo común . En su trabajo ella sabía que iban muchos infieles que preferían tener una noche y salirse rápido de su cama . La toma del brazo y hace que ingrese al ascensor. Ve como envía varios mensajes, se toca su cabello desesperado. Ahora que la luz estaba bien ese ascensor puede ver qué no era un hombre mayor, se había equivocado . Él era tan joven que no podía descifrar su edad por la barba desprolija en su rostro, el pelo corto castaño claro y no miro más porque las puertas se abrieron .
Saca una tarjeta que la pasa por encima de su puerta, la hace entrar — Siéntate cómoda — le ordena .
Ella no estaba acostumbrada a ese trato, solo quería que vayan a la cama y así se podría ir . Necesitaba escaparse, al día siguiente tenía una prueba importante para quedar en un evento de primavera y no podía fallarse a si misma . Muerde sus uñas, toca su cabello largo y respira nerviosa . No sabía el nombre del hombre y dónde se encontraba, escucha un ruido de vasos y aparece .
Sonriente, dos vasos en sus manos y ella sentada con las piernas cerradas como protegiéndose — ¿ Cómo te llamas? — pregunta mirándola .
Mueve sus ojos para todos lados, sonríe y hace un gesto de lo nerviosa que estaba — Ema — dice temerosa .
Le extiende su mano — Mucho gusto, Ema . Soy Daniel — se presenta .
En ese momento recuerda las reglas que le habían comunicado antes de que firmara en su lugar de trabajo, nadie debía saber su nombre, no podía mantener una conversación “normal” con nadie de sus clientes y tampoco conocer su casa . Se levanta de ese sillón enorme, le entrega el vaso — Lo siento pero esto está mal, va en contra de las reglas y debemos volver — le pide .
Frunce su ceño — Nadie nos escucha acá, tranquila — le pide dejando los vasos encima de la mesa pequeña que tenía a un lado .
Ella sabía que no estaba nada bien, no era común que pasaran estás cosas y tampoco que esté en la casa de otro hombre . Se queda parada sin saber que hacer, él se levanta quedando frente a ella y acorta la distancia, no retrocede porque era su trabajo que ese hombre podía poseerla cuando quisiera y todas las veces que quiera . Ella entendía bien que posición ocupaba en ese momento, cierra los ojos porque era mejor no ver cuándo le tocaban su piel y siente sus manos en los brazos — Que sea rápido — susurra .
Lo que nadie sabía era que Ema estaba en ese trabajo hacía dos años, a causa que decidió empezar a estudiar ballet en una academia muy prestigiosa de Nueva York y le estaba costando demasiado mantenerse en clases . No había conseguido una beca, sus padres querían que estudie una maestría en economía, la cual solamente pudo resistir un año ahí en esas universidades que ellos pagaban y vivir en un departamento lleno de comodidades lujosas . Pero un día todo ese mundo se le fue de las manos, ya hacía dos años que no se hablaba con sus padres, que prácticamente cortaron relación y aunque su familia tenía mucho dinero, no quisieron seguir manteniendo sus sueños . Ema quería ser una bailarina profesional, no vivir con lo que sus padres pretendían y por esa razón, continúo viviendo en Nueva York, eligió una academia que le dé oportunidades laborales y consiguió como sobrevivir . Luego de dos meses recorriendo varios empleos, se quedó con ese pequeño lugar que abría de noche donde la explotaban . Se vio atrapada, quedarse en calle sin nada o trabajar de noche para pagarse el alquiler, sus estudios en la academia y su comida, eso pensó y firmo . Estaba dispuesta a lo que sea para cumplir sus sueños y así se mantiene hace dos años . Sus padres no la llamaron más, sus amigos de la ciudad donde vivía tampoco y no le importo, con el tiempo iba a demostrarle a todos que necesita de ellos para triunfar en el baile.
Vuelve a la realidad cuando él hace que se siente de nuevo — No, quiero que me pidas que te toque sino no lo haré porque no soy como todos los demás — le asegura .
Abre sus ojos enormes — Pagaste por este servicio, debes tomar lo que es tuyo — saca su campera dejándose ver los pechos .
La vuelve a cubrir — Yo no decido por tu cuerpo, ¿sabes porqué pague por ti? — pregunta mirándola .
Niega — No lo sé — eleva sus hombros .
La señala — Porque siento que te conozco de algún lado y no eres una mujer de ese mundo, se te nota — dice entrecerrando sus ojos .
Ese hombre parecía leerle la mente, lo mira fijamente y él también le parecía familiar para ella pero se quedó pensando — ¿ Y qué quieres que haga? — pregunta .
Sonríe — Quiero que me cuentes sobre ti — le pide .