La abuela se apareció frente a nosotros muy bien vestida, incluso lucía un poco más joven y llena de energía, más de la que siempre demostraba tener en los últimos años. Todos la vimos sorprendidos, excepto mi madre que estaba junto a su cuerpo, entonces mi padre empezó a moverse para solucionar la falta de visión de mi madre, hasta que ella lo detuvo por unos segundos. Tal parece quería dirigirnos unas palabras a nosotros primero, siempre fue una mujer reservada para ciertos asuntos incluso en la muerte. Así que sin dejar entrever lo que ocurría, permitimos que hablara primero con mi padre y fuimos a ayudar a Jeremías que no encontraba como bajar de las rocas de los muros caídos. Estábamos más silenciosos de lo normal, probablemente porque aún estábamos digeriendo todo lo que había pasado

