Violeth. Cuando desperté a las 6 de la mañana con unos brazos rodeando mi cintura me sentí tan plena que no quería romper el hechizo. Me sentía tan cálida y protegida que me calentaba el alma pero mi teléfono sonaba insistentemente. Cuando me moví a tomar el teléfono tenia dolores que jamás pensé que podía tener pero eso era un recordatorio de anoche y cada vez que pensaba en eso me humedecía entre las piernas. Cuando por fin conteste, del otro lado de la línea escuche la voz que menos quería escuchar. Hola preciosa… - dijo la voz ronca al otro lado de la línea. – pensé que no me ibas a contestar. – cuando volví a ver el numero decía John y mi corazón empezó a retumbar en mi pecho, esto tenía que ser un error. – antes que hagas cualquier pregunta quería decirte que tu querido John está

