Cena con el presidente

1658 Words

Iñigo Romanov Acabo de aterrizar en Washington, y ante el mundo criminal soy Iñigo, pero en mi interior soy el Alacrán. Tengo un nombre, tengo poder… mucho poder. No tardé en llegar al restaurante lujoso donde tendría una reunión importante. Me senté, tranquilo, revisando el celular, aparentando calma. Hasta que llegó. Un video. De ese maldito de Cedrik. Mis ojos se clavaron en la pantalla y la furia me recorrió como un veneno caliente. Ahí estaba ella, Emma. La reconocí al instante: cabello oscuro, ojos negros, nada de ese rubio falso que le habían pintado. Estaba esposada, y ese imbécil de Keizen la poseía. Cada movimiento, cada gesto, me quemaba la sangre. Sentí cómo el enojo me envolvía por completo, un fuego que no podía apagar. Ese hijo de puta había cruzado un límite que yo jam

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD